Trabajada y sufrida victoria la que ha conseguido el Rebi BM Cuenca ante el Caserío Ciudad Real por 31 a 30. Los dos puntos eran vitales y bien lo sabía Lidio Jiménez, técnico del equipo conquense, que analizaba el encuentro en la rueda de prensa posterior.
“Muy contento con el resultado y los dos puntos, lo importante era ganar”, valora Lidio Jiménez, recordando que ha sido una semana “un poco complicada” por las lesiones y otros aspectos. Identifica una primera parte en la que 5-10 minutos “malísimos” les hacían irse con desventaja a una segunda en la que el equipo “ha reaccionado muy bien”. Aunque lamenta que ha habido varias pérdidas de balón en zonas no defendibles “que nos han matado”, traslada que los suyos han hecho un buen partido para sacar el trabajo adelante.
Especialmente intrincada ha sido la recta final del encuentro, elogiando al equipo por “vaciarse en defensa”, lo que para él ha sido una de las claves. “Por suerte, nos ha salido cara. Llevamos mucho tiempo perdiendo puntos en este tipo de partidos”, traslada el técnico.
Inestimable ha sido la aportación de todo el equipo en una etapa complicada en la que las lesiones están impidiendo entrenar en conjunto y preparar los partidos, obligando a algunos efectivos a doblar esfuerzos y jugar sin estar al 100%. En este sentido, Jiménez valora especialmente el partido que han hecho efectivos como Manuel Lima, Rajmond Toth y Diego Gándara, jóvenes que se han echado al equipo a la espalda. A pesar de que el “dramatismo” pueda ocasionar algo de nervios, celebra que el equipo ha sabido aislarse para sacar lo mejor de sí. “Era importante sacarlo, ojalá sea un punto de inflexión para que el equipo se suelte”, declara Jiménez, quien piensa ahora en el choque que les enfrentará al BM Logroño la próxima semana.