La Mancha habitada
Durante décadas, nos acostumbraron a mirar a nuestra tierra como un álbum de fotos en sepia almodovariana: un paisaje de horizontes infinitos y pueblos desvaneciéndose en el silencio. Se acuñó el término de la "España vaciada" casi como una sentencia inevitable. Sin embargo, podemos y debemos cambiar el relato. La Mancha Conquense no solo quiere ser recordada: reclama su derecho a ser habitada y se niega a ser solo un paisaje de paso entre destinos más ruidosos.
Dicen los estudios que es la falta de trabajo la detonante del éxodo, pero siempre se habla de asalariados. Por otro lado, el paradigma se encuentra en que, en este trabajo dependiente, cada día se valoran más el tiempo libre y la salud mental que un sueldo devorado por alquileres abusivos, es decir un salario emocional
En esta escala de valores, Cuenca y pueblos como Villarejo de Fuente tienen una oportunidad de oro, una elección radical y, a la vez manida y real: el emprendimiento. Emprender bajo este cielo no es una utopía quijotesca, sino una realidad que demuestra que se puede conquistar el mercado global desde la comarca más austera. El ejemplo más rotundo lo tenemos con Quesos Artesanos Villarejo, cuyos premios internacionales han puesto nuestro nombre en el mapa del mundo. A esta excelencia se suma el relevo generacional y la calidad de Aceites El Barrancón, que extrae de nuestra tierra un oro líquido capaz de competir en cualquier mesa gourmet, o el talento artesano de Forja & Diseño Azalea, donde el hierro se transforma en arte contemporáneo.
Villarejo no es un oasis aislado. A su alrededor, la comarca late con proyectos que desafían el determinismo geográfico. EnAlmonacid del Marquesado, la iniciativa de Aldus Bio lidera la innovación en economía circular. En Villar de Cañas, la labor de Maatk Inclusion demuestra que la responsabilidad social y la tecnología no entienden de fronteras rurales. Incluso el dinamismo del Polígono Industrial de Montalbo sirve de nodo estratégico, demostrando que nuestra ubicación es un privilegio logístico en el centro de la península, incluso para China.
No menos importante son los autónomos agricultores, fontaneros, electricistas, tenderos, hosteleros, etc. que llevan decenios morando en nuestra tierra.
Para que este talento florezca, el emprendimiento debe dejar de ser una salida por desesperación y consolidarse como una opción de prosperidad real. Así, contamos con el impulso de la Ley frente a la Despoblación de nuestra región, que ofrece herramientas decisivas: desde la fiscalidad diferenciada con deducciones de hasta el 25% en el IRPF por residencia, compra de vivienda, ayudas por traslado laboral hasta las ayudas directas para el inicio de actividad y la contratación de trabajadores y apoyo a la agricultura familiar.
Estas medidas, sumadas a una conectividad creciente, son las que permiten que vivir en nuestra zona sea una decisión inteligente y no un sacrificio.
Habitar Castilla-La Macha en 2026 es un acto de rebeldía consciente. Es entender que el futuro de España no se escribe solo en las costas y en las grandes ciudades, sino en lugares como Villarejo de Fuentes, donde la vida tiene raíces y el tiempo vuelve a pertenecer a las personas. No queremos ser un museo de la nostalgia, sino un sitio vibrante donde la calidad de vida demuestre que el corazón del país late con más fuerza que nunca en medio de la meseta.