Transporte urbano
Así es el nuevo mapa de autobuses urbanos de Cuenca que entra en vigor el 1 de septiembre

El nuevo mapa de autobuses urbanos de Cuenca comenzará a funcionar este lunes, 1 de septiembre, con una reorganización completa del servicio que supone un giro de 180 grados en la movilidad de la ciudad. La gran novedad es la creación de un intercambiador en Mariano Catalina, que se convertirá en el punto neurálgico del transporte público: todas las líneas confluirán allí y desde ese punto podrán realizarse transbordos gratuitos con un mismo billete válido durante 45 minutos.
Según ha señalado el concejal de Urbanismo, Adrián Martínez Vicente, durante la presentación del nuevo mapa, esta redistribución “permite recuperar barrios que habían perdido servicio, como Fuente del Oro, e incorporar otros que nunca lo habían tenido, como Cañadillas o el Cerro de la Estrella”. A partir de ahora, cinco líneas estructuran el servicio: cuatro de nueva configuración más la lanzadera al AVE, que ya funciona desde abril. La nueva estructura contempla además la conexión con el Hospital Universitario de Cuenca a través de la línea 3, que comenzará a operar el mismo lunes.
La línea 1 unirá el intercambiador con el Casco Antiguo y tendrá carácter de lanzadera en fines de semana, puentes y en los meses de julio y agosto, con frecuencias de 15 minutos para facilitar el acceso sin vehículo privado.
La línea 2 conectará el intercambiador con la zona de la Universidad, Cañadillas y Fuente del Oro.
Mientras que la línea 3 enlazará el nuevo Hospital Universitario de Cuenca con el Cerro de la Estrella y Fuente del Oro, con transbordos hacia el resto de barrios.
La línea 4 cubrirá el recorrido intercambiador–Centro Comercial El Mirador–barrio de Tiradores.
Y la línea 10, que ya está en marcha desde la pasada primavera, mantendrá la conexión cada 15 minutos entre el intercambiador y la estación del AVE Fernando Zóbel.
Frecuencias y horarios
Una de las principales mejoras es la unificación de horarios, de tal forma que todas las líneas urbanas comenzarán a circular a las 7 de la mañana y tendrán una frecuencia fija de 30 minutos todos los días del año, incluidos fines de semana y periodos de verano e invierno. El último servicio partirá a las 23:00 horas desde el intercambiador, coincidiendo con la llegada de la última lanzadera del AVE, de modo que cualquier viajero pueda enlazar con las líneas urbanas y acceder a cualquier punto de la ciudad.
“Queríamos acabar con la confusión de los horarios de invierno y verano. Ahora cualquier ciudadano sabe que cada media hora pasa un autobús por su parada”, ha explicado Martínez Vicente.
Por su parte el concejal de Movilidad, Héctor Serrano, ha destacado que se trata de “un cambio profundo en la concepción del transporte público, que será más ágil, moderno y sostenible”. Entre otras cosas, ha destacado que la reorganización ha reducido los recorridos de hasta 18 kilómetros de la antigua red a una media de 8 o 9 kilómetros por línea, lo que permitirá trayectos más rápidos y mejor ajuste de frecuencias.
El servicio se prestará con una flota de seis autobuses eléctricos y dos diésel que mantienen las lanzaderas al AVE, convirtiendo a Cuenca como una de las pocas capitales con prácticamente el 100% de su servicio urbano con vehículos cero emisiones, según ha explicado el gerente de Líneas Urbanas Conquenses (LUC), Vicente Martínez, durante la presentación.

Otra de las novedades es la incorporación de más de veinte paradas nuevas, que han sido numeradas y rebautizadas con una nomenclatura específica. Esto permitirá que los autobuses, que cuentan con avisos sonoros, informen de la parada en la que se encuentran, facilitando la accesibilidad a personas con discapacidad visual.
Los usuarios podrán consultar en tiempo real el paso de cada vehículo a través de la nueva aplicación Líneas Urbanas de Cuenca, disponible en Android y Apple. Según ha detallado el gerente de la concesionaria, “con la app el viajero puede localizar la parada más próxima y conocer al instante el tiempo de llegada de los autobuses, lo que facilita planificar cualquier desplazamiento en la ciudad”.

Intercambiador
Respecto al intercambiador, donde confluirán todas las líneas, ha sido remodelado con dársenas específicas para autobuses, parada de taxis y acceso exclusivo para transporte público en sentido hacia el centro de la ciudad. A su alrededor se han habilitado dos aparcamientos disuasorios con cerca de 400 plazas para incentivar que los ciudadanos dejen el vehículo privado y opten por el transporte público.
“Queremos que el intercambiador sea la puerta de entrada a la ciudad para todos los que llegan en autobús interurbano o en AVE”, ha señalado Serrano, quien ha recordado que este rediseño se complementa con la futura zona de bajas emisiones que el Ayuntamiento tramita en paralelo. En estos momentos se está en periodo de alegaciones y la intención es que, si no al próximo, pueda llegar al de octubre ya la aprobación definitiva.
Información y apoyo a los usuarios
Consciente de que la implantación supondrá un periodo de adaptación, el Ayuntamiento ha previsto una campaña de información con folletos impresos, actualización de marquesinas y personal de apoyo. Precisamente hoy concluía el plazo de presentación de ofertas para este servicio de acompañamiento, que ha sido adjudicado al Grupo 5 después de que renunciara la adjudicataria inicial, y según apuntaba el concejal de urbanismno también se baraja la posibilidad de poder reforzar con voluntariado.
“No queremos que nadie se quede atrás, por eso además de la aplicación digital hemos preparado guías en papel y acompañamiento presencial, especialmente para las personas mayores”, ha indicado Martínez Vicente.
El gerente de Líneas Urbanas de Cuenca ha añadido que en las primeras semanas se estudiarán tiempos y recorridos “para ajustar los servicios siempre que sea necesario”, subrayando que se trata de “un transporte público vivo, que debe evolucionar con las necesidades de la ciudad”.
Las nuevas rutas coinciden con el inicio del curso escolar y con la progresiva apertura del Hospital Universitario de Cuenca, dos polos de atracción de viajeros que marcarán la implantación del nuevo modelo. “Estamos convencidos de que el cambio costará al principio, pero a medio y largo plazo será muy beneficioso para la ciudad”, ha afirmado Serrano.