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Madrid coloniza México

Hay políticos/as que llevan la necedad pintada en el rostro y no necesitan abrir la boca para decir lo que pocopiensan, pero si mascullan sus sandeces, lo mejor es ignorarlos, o limitarse a decir mirando para otra parte: ¡qué idiotez! La necedad no merece respuesta, pues sólo las personas inteligentes manejan el discurso racional. Por otra parte, si México (y digo México) se convirtiera en una dictadura, no tendría que imitar a Venezuela, porque tiene otro modelo peor, que es la España franquista, aquella covacha tan añorada por el residuo deleznable que ahora exhibe allende los mares su ficticio espíritu democrático; es un mal ejemplo que nos deja a todos en ridículo, de modo que ningún español, y menos un político/a, puede reprochar nada a nadie, y menos a México, pues España es una impostación monárquica dictatorial desde su nacimiento, con escasos períodos de libertad, como los años de la 2ª República y estos de ahora. En cualquier caso, la dictadura única de Pérez Jiménez en Venezuela (1952-58), duró mucho menos que la franquista, y coincidió, precisamente, con una ola de emigración española que huía de una Dictadura paupérrima, oscura y borde, sostenida por la chusma más deleznable de la sociedad, la misma que ahora intenta dar lecciones a México. Me consta por algunos de aquellos emigrados, que incluso en el período de la dictadura de Pérez Jiménez, y desde luego en el de la República Bolivariana, el pueblo de Venezuela disfrutaba de infinitamente más libertad que aquella España de Franco, donde recuerdo muy bien que los buenos debíamos hablar por lo bajines para no ser denunciados por el vecino franquista malandrín, en el mejor de los casos.

Y por encima de todo: Venezuela y México fueron patria generosa de acogida, primero, de miles y miles de víctimas de la Guerra Civil española, y siempre, de las perseguidas por el hambre y la penuria franquista, donde sólo recibían las migajas de la mascota los secuaces del régimen. Y para rematar: ponerse ahora a defender la colonización española es un grotesco insulto a la Memoria. Sólo un ejemplo de aquella barbarie: los indios mutilaban en masa a sus hijitos para evitar que fueran llevados a morir en las minas que alimentaban el lujo y la codicia militar de los Reyes españoles a miles y miles de millas marinas de distancia, aun reconociendo que la crueldad conquistadora fue dulcificada por la labor humanitaria de unos pocos excelentes, y luego superada por otras naciones que practicaron el exterminio letal sistemático, sin más.

Los españoles no podemos dar lecciones de historia democrática a nadie, y menos, los que fueron cómplices de uno de los regímenes más deleznables de la Historia. Y con mis mejores deseos: por favor, que alguien seleccione la representación de España por el mundo; evitemos enviar lo más cazurro, ignorante, embustero, inepto, torpe, mentecato y zambombo. No nos favorece nada, si aspiramos a ser respetados. Y no se lo tomen a guasa, aunque reconozco que tiene cierta gracia.