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DIPUTACIÓN CUENCA FERIA DEL LIBRO
Santiago Vieco
24/04/2026

Cervantes, El Quijote y Vox

Desocupado lector: estos amplios días que dedicamos al libro ha caído en mis manos un Quijote y casualmente ha querido el destino que hubiera una señal para que se abriera dicho libro por el Capítulo LIV, cuyo título es “Que trata de cosas tocantes a esta historia y no a otra alguna”. En este capítulo Cervantes aborda un problema (o problemón) de su época: la expulsión de los moriscos. El manco de Lepanto aborda el problema, como siempre, desde la ¿neutralidad?, la humanidad y sobre todo desde el humor y la ironía. Por unos momentos Cervantes da la palabra a un morisco para que exprese sus sentimientos y argumentos sobre la “injusta” expulsión de sus colegas (como el pregón y bando que su Magestad mandó publicar contra los de mi nación, dice literalmente en El Quijote). Los moriscos serían a día de hoy los moros de mierda y sudacas y su Magestad, el que dictó el bando y los expulsó, lo representaría como nadie Vox y sus coadláteres, o sea El PP. Pensaba, leyendo este capítulo y haciendo algo peligroso en nuestra política actual, que es pensar por uno mismo, digo que pensaba que si viviera Cervantes hoy, ¿a quién votaría? Como un resorte brotó inmediatamente una respuesta en mi cabeza: seguro que no votaría a Vox y a sus coadláteres. Lo digo porque si los desocupados lectores leyeran este capítulo LIV observarían que lo primero que hace Sancho cuando se encuentra con unos peregrinos (a día de hoy nuestros turistas o inmigrantes), y que él considera pobres, es repartir su almuerzo, o sea todo lo que tiene, con ellos;pero ellos, y así lo entiende o mal entiende Sancho, quieren dinero. Realiza Sancho lo que en los evangelios se llama “obras de misericordia”. ¡Qué escurridizo es nuestro Cervantes! Mira que ayudar a unos extranjeros y darles su almuerzo. Pero dice CideHamete Benegeli (autor arábigo del Quijote) que el natural de Sancho es ser caritativo. Ese Sancho caritativo es el que acababa de ser Gobernador de una Ínsula Barataria.

El nombre de nuestro morisco es Ricote (¡qué ironía!) y dice que “Doquiera que estamos lloramos por España; que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural”. Este irónico “lloramos por España” es muy propio del “jocoso” genio cervantino, ¡anda que no está preñada de significados esta frase! Pero además el morisco Ricote arriesga su vida volviendo a España a por su tesoro, que lo tiene enterrado. Volvamos otra vez al Evangelio “donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”. Ahora parece que se cierra el círculo y no sabemos muy bien qué piensa el escurridizo Cervantes de la expulsión de los moriscos (O sí, como diría M. Rajoy). 

Hay una foto que ha ganado en estos días el prestigioso premio WORD PRESS PHOTO, esa foto lleva por título “Separados por el ICE”. ¡Qué casualidad!, igual que Ricote separado por su Magestad de su familia. Y es que La “PRIORIDAD NACIONAL” (según propone Vox y admiten sus coadláteres) es cuanto menos marginar a los “moriscos” de hoy y llegado el caso expulsarlos, volviendo a los gloriosos siglos de oro del imperio español (1.609). 

Hay una PRIORIDAD NACIONAL más urgente que alguien debería proponer, y esa es leer El Quijote y si es posible intentar entenderlo.

PD: Me gustaría (es un deseo) que Lamine Yamal metiera un gol en la final del Mundial de Fútbol en el minuto 116 y así toda España gritaríamos GOL y ¡Viva España! Entonces los que decían que expulsen a los extranjeros dirían, como dice nuestro manchego universal, que es José Mota y no don Quijote, que a ese no hay que expulsarlo que mete goles. En fin, lo dicho: Torrente Presidente.