La exposición Ignota regresa a Tarancón en su tercera edición consolidada como uno de los grandes atractivos culturales de la Semana Santa taranconera. Este año lo hace con una importante novedad: un cambio de enfoque que permite al visitante recorrer la Semana Santa desde una perspectiva más completa y narrativa. El presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías, Víctor Domínguez, explica que la muestra deja atrás el formato basado en hermandades para centrarse en las procesiones. De este modo, el visitante puede seguir el desarrollo de la Semana Santa a través de sus distintos momentos, con una visión más global.
La exposición reúne piezas que habitualmente permanecen fuera del alcance del público, como mantos, andas antiguas o imágenes que solo se contemplan fugazmente en la calle. Domínguez incide en que Ignota permite observar estos elementos “de cerca y con detalle”, aportando un valor añadido tanto para los visitantes como para los propios taranconeros. Además, la muestra incorpora otros contenidos como vestimentas de la Pasión o dioramas, enriqueciendo la experiencia expositiva en un espacio que también acoge conciertos, proyecciones y actos culturales durante la Cuaresma.
El éxito de las ediciones anteriores respalda esta apuesta. Según detalla Domínguez, la exposición ha registrado en torno a 3.000 visitas, una cifra significativa que este año se espera superar, con el objetivo de alcanzar entre 4.000 y 5.000 visitantes. Más allá de los datos, Ignota se consolida como un escaparate clave del patrimonio cofrade y como un paso más hacia el deseo de contar, en el futuro, con un museo permanente de la Semana Santa de Tarancón.