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Memoria histórica

Cuenta atrás para la exhumación de la fosa común de Pajaroncillo

Entre abril y mayo dará comienzo la recuperación de los restos de los soldados republicanos que fallecieron en el Hospital de Sangre de El Cañizar entre enero de 1937 y marzo de 1939

Cuenta atrás para la exhumación de la fosa común de Pajaroncillo
Imagen de la zona del cementerio donde se localiza la fosa común. // Foto: La Gavilla Verde
13/2/2021 · C.I.P.

Después de 84 años de espera las familias de los soldados republicanos del Frente de Teruel que fallecieron en el Hospital de Sangre El Cañizar podrán cerrar heridas y devolver para el recuerdo la reconstrucción de la historia y la dignidad a sus muertos.

La llegada de parte de los fondos de la subvención que el Gobierno central ha concedido a la asociación La Gavilla Verde, en el marco de la orden de ayudas para la recuperación de la memoria democrática y las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista, ha permitido poner en marcha la cuenta atrás para la exhumación de la fosa común del cementerio de Pajaroncillo, donde se cree que, al menos, se inhumó a 48 víctimas procedentes del hospital militar habilitado en el poblado vecino entre el 1 de enero de 1937 y el 31 de marzo de 1939.

La previsión es que los trabajos previos comiencen entre los meses de abril y mayo “cuando las condiciones meteorológicas sean más estables y faciliten la utilización de sistemas electrónicos para ver qué hay bajo tierra”, dice el presidente de la asociación, José Gorgues. Con todo, apunta a que serán los técnicos los que marquen los tiempos.

Eso sí, señala que hasta que se recuperen, identifiquen y se pueda llevar a cabo la restitución de las víctimas a sus familias pasará tiempo, el proceso es largo. De hecho, Gorgues apunta que se desarrollará en tres fases que tendrán una duración de un año cada una.

El primer paso será la prospección del terreno y la localización de los cuerpos de los soldados con ayuda de un georradar. De ahí que se espere a que pasen las lluvias para iniciar los trabajos.

Según los resultados de las investigaciones que a petición de algunas familias se han realizado hasta el momento, en la fosa común del cementerio de Pajaroncillo habría 47 soldados republicanos procedentes de muy diversos puntos del país, además de un niño que al parecer llegó al hospital de guerra tras sufrir heridas por la explosión de un artefacto militar.

Todos se han identificado sobre el papel y desde La Gavilla Verde se ha localizado ya a los familiares de la mitad de las víctimas. Si bien, José Gorgues incide en que habrá que esperar a los resultados del estudio antropológico y forense para poder tener la seguridad de que los nombres y apellidos de las actas de defunciones que manejan se corresponden con los restos.

Imagen de los restos del antiguo Hospital de Sangre

Los trabajos de exhumación los realizará el grupo de científicos del Laboratorio de Arqueología Funeraria y Bioantropología (Paleolab) de Valencia, que según cuenta Gorgues viene colaborado con la asociación conquense desde que en 2003 realizaron en la Comunidad Valenciana las primeras exhumaciones e identificación de víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura.

En esta primera fase, La Gavilla Verde seguirá trabajando en la búsqueda de más familiares y tomará muestras de ADN para poder identificar los restos que durante 84 años han permanecido en el olvido.

Fosa común en el cementerio de Pajaroncillo

La búsqueda de un soldado republicano, al que su familia perdió el rastro tras su marcha al Frente de Teruel, puso sobre la pista de La Gavilla Verde la existencia de una fosa común en el cementerio de la localidad conquense de Pajaroncillo donde estarían enterrados los combatientes fallecidos en el ‘Hospital de Sangre’ de El Cañizar, un pequeño poblado situado en las cercanías del río Cabriel que aún mantiene en pie las ruinas del edificio que sirvió para prestar asistencia médica a los soldados republicanos.

Eduardo Fernández Cerezo, 29 años, natural de Toledo, Crescencio Carrelero Montalbo, 29 años (Arrancacepas, Cuenca), Valeriano Martínez Martínez, 29 año (Olmedilla, Cuenca) y Leonardo Serna Mora, 28 años (Tejadillos, Cuenca) son los castellanomanchegos que, según las actas de defunción estarían enterrados en la fosa común del cementerio de Pajaroncillo junto a otra cuarentena de combatientes republicanos procedentes de lugares como Andalucía, Aragón, Cataluña, Extremadura, Murcia, Madrid o la Comunidad Valenciana, entre otros lugares.

Durante más de cuatro décadas sus familias han desconocido la suerte que corrieron como también el lugar donde podrían estar sus cuerpos, muchos aún siguen sin saberlo puesto que las tareas de localización de familiares aún no ha terminado.

Arranca así la reconstrucción de sus vidas, de su muerte, y sobre todo de su recuerdo y de la lucha por la libertad. El camino comienza ahora, con los trabajos previos para la localización exacta de la fosa, para seguir el próximo año con la exhumación, en caso de que el resultado de la prospección sea el que se espera en la asociación. Y, por último, la realización de estudios antropológicos, forenses y genéticos de las víctimas y restitución a sus familias, en los casos que se hayan podido identificar, para que,“de alguna manera puedan cerrar un ciclo de luto que dura ya muchos años", concluye el presidente de La Gavilla Verde, José Gorgues.

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