El CRA Guadiela de Priego abre sus puertas a Europa
En un colegio rural, viajar a otro país puede parecer inicialmente una posibilidad lejana. Sin embargo, el CRA Guadiela, con cabecera en Priego y formado por cinco localidades de la provincia de Cuenca, ha conseguido abrir durante este curso una ventana hacia Europa toda vez que cinco docentes del centro han participado en diferentes movilidades Erasmus+ desarrolladas en Irlanda, Croacia, Italia y Eslovenia, una experiencia que ha terminado implicando, de una forma u otra, a toda la comunidad educativa.
Así lo detalla la directora y coordinadora del Proyecto Consorcio Erasmus+ en el colegio, Cristina Hitado Cifuentes, quien explica que la participación del centro es el resultado de un camino iniciado hace cuatro años. El anterior equipo directivo ya había mostrado su interés en formar parte de un Erasmus, aunque la falta de experiencia y de medios dificultaba que un colegio pequeño pudiera asumir por sí solo toda la organización.
Los primeros pasos llegaron mediante proyectos eTwinning con centros de Francia, Polonia y Finlandia. Eran intercambios sencillos de tarjetas, fotografías y trabajos entre el alumnado, pero sirvieron para que los docentes aprendieran a contactar con colegios extranjeros y comenzaran a adquirir experiencia.
“Te pica el gusanillo y quieres más”, reconoce Hitado. Así, tras una primera solicitud denegada, el centro siguió involucrando a profesores y secciones del CRA hasta que, al finalizar el pasado curso, consiguió incorporarse al Consorcio Erasmus+ de la Delegación Provincial de Educación. Esta herramienta ha permitido al colegio recibir acompañamiento para afrontar la documentación, los permisos, los seguros, la búsqueda de socios y el resto de trámites necesarios.
CINCO MOVILIDADES
Durante este curso se han llevado a cabo cinco movilidades de profesorado. En Irlanda se ha realizado un curso relacionado con la cultura de los países anglófonos, mientras que en Croacia, Italia y Eslovenia los docentes han participado en experiencias de job shadowing. Esta modalidad consiste en observar cómo se organizan otros colegios, qué metodologías utilizan y cómo desarrollan sus clases.
Además, una profesora se ha incorporado a las aulas de un centro de Eslovenia para impartir castellano a estudiantes que habían elegido esta lengua como asignatura optativa.
Aunque en esta primera experiencia solo ha viajado el profesorado, la directora subraya que el impacto ha llegado también a los escolares. Los niños han seguido los viajes de sus maestros, han buscado los países en el mapa y han conocido, a través de fotografías y relatos, cómo es la vida cotidiana en otros centros educativos.
“Al final no solamente viaja el profesor que hace la movilidad, está viajando el colegio entero”, explica. El regreso de los docentes ha servido para compartir con sus compañeros lo aprendido y analizar qué metodologías podrían adaptarse a la realidad del CRA Guadiela.
Hitado detalla que no se trata de copiar directamente lo que hacen otros colegios, sino de comparar sistemas, reconocer retos comunes y seleccionar aquellas ideas que puedan mejorar la enseñanza. La inclusión, la organización de las clases o el uso de diferentes recursos educativos son algunos de los asuntos observados durante las movilidades.
La experiencia también ha permitido valorar el trabajo que ya se realiza en el medio rural. “Muchas veces pensamos que todos los colegios de fuera lo hacen mejor”, señala la directora, quien destaca que viajar también ayuda a descubrir aquellas prácticas propias que pueden resultar interesantes para otros centros europeos.
Precisamente, el CRA Guadiela estudia ahora convertirse durante el próximo curso en centro de acogida para docentes de dos colegios franceses. Aunque la propuesta todavía debe concretarse, el equipo educativo ya ha mostrado su disposición a recibirlos y enseñarles el funcionamiento de un colegio rural agrupado marcado por la dispersión geográfica y la existencia de aulas unitarias.
El gran objetivo a medio plazo es desarrollar un proyecto Erasmus+ propio que incluya la movilidad del alumnado de quinto y sexto de Primaria. Para conseguirlo será necesaria la implicación de las familias, las AMPAs, los cinco ayuntamientos y el conjunto de la comarca.
Las familias observan esta posibilidad con ilusión, aunque también con cierto respeto ante la idea de que niños tan pequeños viajen en avión. Para Hitado, todo el trabajo realizado está sirviendo como una preparación progresiva. Después de ver viajar a sus profesores, los alumnos empiezan a preguntarse cuándo les llegará su turno.