El más cercano
Hablamos de información y solemos pensar, de inmediato, en los grandes medios nacionales, o incluso internacionales, y en sus figuras más populares, pero en la realidad del día a día, junto a ellos y ellas, están, déjenme que se lo recuerde, quienes se curran ese otro periodismo más cercano, el local. Ese periodismo que tan ahí tenemos y al que, déjenme que lo diga porque así lo creo, prestamos mucha menor atención, hasta casi olvidarnos muchas veces de su existencia; un periodismo que sin embargo sigue siendo esencial para el bienestar de nuestras comunidades. Un periodismo en el que, permítanme le referencia personal, me inscribí durante años y años y que es el que cada día siguen llevando hoy a cabo las compañeras y los compañeros que, desde los medios impresos o audiovisuales de carácter más tradicional o desde las nuevas posibilidades de la era digital siguen peleando, pese a las dificultades y carencias patentes en su día a día –de plantilla, de tiempo, incluso, a veces, de una retribución económica digna y en bastantes casos soportando una clara inestabilidad laboral– por cumplir ese derecho fundamental de cualquier sociedad de estar informada. Porque, por supuesto que sí, también en la actual era de la globalización y la expansión de la información a nivel mundial, incluso precisamente por ese marco, el periodismo local sigue siendo un pilar fundamental para la concreción de ese derecho, porque ese periodismo local es el que más próxima y directamente conecta con la vida diaria de nuestras comunidades y por ello tiene –y más que podría tener si todos instituciones, los propios medios y los ciudadanos le tuviéramos más presente y, por la cuenta que nos tiene, le usáramos y apoyáramos más– mayor influencia en ella. Porque, qué demonios, es el que se ocupa de los asuntos que más cercanamente nos afectan: el gobierno municipal, las escuelas locales, los servicios públicos, la economía y los eventos de la comunidad, todo eso cuya influencia en nuestro día a día tiene características y matices que están ausentes en la información de los medios nacionales siendo así el que mejor y más propiamente puede reflejar la diversidad de nuestra comunidad y sus particulares preocupaciones únicas. Por ello no deberían pasar desapercibida entre nosotros, considerándolas quizá un asunto meramente corporativista, esas distinciones que la Asociación de la Prensa de Cuenca acaba de otorgar a la Trayectoria Periodística a Mari Carmen Domínguez, verdadero emblema de la información en Tarancón, y a la Colaboración con la Actividad Periodística a Berta López, en tanto se apresta asimismo a conceder sus galardones a Mejor Trabajo del Año y Mejor Periodista Novel. En un momento en el que las circunstancias generales económicas han afectado tan gravemente a la supervivencia de ese periodismo local eliminando cabeceras periodísticas o reduciendo su presencia –y por aquí bien sabemos de qué ha ido el asunto– menoscabando con ello las fuentes de información aunque también, efectivamente, la realidad digital ha puesto a nuestra disposición otras formas de acceder a ella, prestemos la atención que se merece a ese nuestro periodismo local parte vital –tan vital quizá en algunos aspectos más que el de los grandes medios– para nuestro mismo acontecer democrático.