10 de Diciembre de 2019 Son las 17:02

Opinión

Opinión

Especial Semana Santa 2019
0
Imagen de Las Noticias de Cuenca

Las Noticias de Cuenca

Elecciones IV

Ya están aquí las cuartas elecciones generales en cuatro años. Una nueva oportunidad de acudir a las urnas que por un lado tenemos que valorar, porque no hace todavía medio siglo que los españoles carecieron de este derecho durante cuatro décadas. Pero no se puede obviar el lado negativo de tanta votación, pues se corre el riesgo de causar hartazgo en una ciudadanía que ya lleva unos cuantos años demandando a nuestros políticos menos promesas y más hechos. Se han perdido, además, siete meses sin poder formar gobierno y, lo que es peor, la falta de entendimiento entre los distintos partidos políticos, sobre todo entre PSOE y Unidas Podemos, resulta muy preocupante en unos tiempos en los que la diversidad de siglas a lo que precisamente obliga es a llegar a acuerdos entre distintos. Algo que tampoco parece claro que se vaya a producir a partir del próximo domingo.

Salvo sorpresa, el PSOE repetirá victoria, pero es muy probable que vuelva a necesitar del respaldo de otras formaciones, en especial el de Unidas Podemos, que una cosa es que tenga sus demandas y otra que sea incapaz de ceder un ápice para que España pueda seguir contando con un gobierno de izquierdas. El partido de Pablo Iglesias podía estar ahora mismo gobernando el país en coalición con los socialistas, liderando tres ministerios y una vicepresidencia, pero le pareció insuficiente. Recordemos que acumula ya dos rechazos a la investidura de Pedro Sánchez, lo que a quien da alas es al Partido Popular y a VOX.

El caso es que habrá ciudadanos que, legítimamente, voten a alguno de los tres partidos de derecha (PP, Cs y Vox) y quienes se decidan por la izquierda (PSOE y Unidas Podemos). Pero puede darse el caso de que los votos de Unidas Podemos sirvan para entorpecer más la formación de gobierno que los que puedan recibir Cs o PP, partidos que, en el caso de que Sánchez gane las elecciones, se verán presionados y tendrán que plantearse la abstención en aras de garantizar la estabilidad del país, la cual siempre debería estar por encima de las siglas. Algo que el PSOE ya hizo en 2016 con el entonces candidato “popular”, Mariano Rajoy, decisión que trajo cola y a la que por activa y por pasiva se negó, curiosamente, el ahora presidente en funciones. ¿Habrá cambiado de opinión? No lo sabemos. Pero lo que está claro es que el “no es no” irrenunciable puede servir para mantener la pureza de unos determinados principios ideológicos pero no para avanzar como país.

logo Las Noticias de Cuenca
Ediciones y Servicios Integrales 2020 S.L.
Plaza de los Carros, 2. Bajo. 16001 Cuenca
969 693 800
601 119 818
0
X

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar la navegación, mejorando así su experiencia y nuestros servicios. Más información