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“Queremos que el público salga emocionado de esta edición y sienta que ha vivido algo único”

La 63 SMR, arranca este sábado 28 de marzo, recorre ocho siglos de música con la paz como eje con una programación “coherente y variada” marcada por la recuperación del patrimonio musical
“Queremos que el público salga emocionado de esta edición y sienta que ha vivido algo único”
Foto: Saúl García
28/03/2026 - Rubén M. Checa

La Semana de Música Religiosa de Cuenca encara su 63 edición con una programación que combina ocho siglos de música, estrenos y recuperación patrimonial. Su director artístico, Andoni Sierra, afronta su tercer año al frente del festival con más experiencia y con el objetivo de consolidar una propuesta coherente, variada y con identidad propia, en una edición marcada por el concepto de la paz en la música sacra.

 

Esta es ya tu tercera SMR tras renovar la dirección artística. ¿Cómo afrontas esta edición?

La afronto con la misma ilusión, pero también con esa responsabilidad que implica el festival. La diferencia es que ahora tengo tres años de experiencia, más conocimiento del terreno y eso te sitúa en una mejor posición que cuando empiezas.

 

Con esa experiencia acumulada, ¿qué caracteriza a esta 63 edición?

Busco que sea una programación coherente y sólida. Que haya diferentes formatos, estilos y épocas, pero siempre con un sentido. Que convivan la música contemporánea, la música antigua, repertorios nuevos y otros que no habían sonado nunca en el festival. Esa mezcla es la que le da personalidad propia a la SMR.

 

¿Qué se va a encontrar el espectador este año? ¿Cuáles son las grandes bazas?

Se va a encontrar una programación muy variada, que abarca ocho siglos de música. Desde una solista como Sara Águeda con el arpa hasta grandes formaciones sinfónico-corales en los conciertos principales. Hay música del medievo, música de nueva creación, varios estrenos y, como hito, la recuperación de una partitura del siglo XVIII escrita por Marianne von Martínez.

 

Esa recuperación es además un estreno mundial. ¿Cómo ha sido todo el proceso?

Fue un proceso complejo. Conocí la obra en una conferencia, contacté con el archivo del Musikverein de Viena y a partir de ahí hubo que seguir todo un protocolo para acceder al manuscrito. Después ha habido que transcribir cerca de 400 hojas. Es una música que nunca se ha interpretado públicamente y que ha estado guardada durante siglos.

 

¿Ha sido fácil ese trabajo?

No, ha sido muy laborioso y además en un tiempo ajustado, porque la partitura llegó más tarde de lo previsto. Ha habido que trabajar mucho para poder llegar a presentarla en Cuenca.

 

¿Destacarías algún concierto de esta edición?

Es complicado elegir, pero el concierto inaugural con el Huelgas Ensemble es imprescindible, igual que la Misa en si menor de clausura a cargo del Coro Accentus, Monteverdi Choir, Insula Orchestra y a los solistas Nuria Rial (soprano), Ewa Zaïcik (mezzosoprano), Werner Güra (tenor) y Gerrit Illenberger (bajo-barítono), dirigidos por Laurence Equilbey. 

También Las Visperas de la Virgen María, de Claudio Monteverdi, la recuperación de la obra Marianne que interpretará la Orquesta y Coro de la SMR o el concierto del coro de voces blancas de Tenerife con la Misa por la Paz. Hay muchos momentos importantes.

 

Este año se homenajea a Millares en su centenario. La SMR sigue muy vinculada a la cultura de Cuenca…

Claro, no entiendo un festival que no esté conectado con el entramado cultural de la ciudad. Este año es Millares, otros años han sido Torner o Zóbel. Siempre buscamos esa conexión con la vida cultural de Cuenca. Dentro de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento de Manolo Millares, el violonchelista Guillermo Pastrana ofrecerá un programa titulado ‘Diálogo por la Paz’, un recorrido por músicas del XVI al XXI, que hace especial hincapié en la música de la extraordinaria compositora rusa Sofía Gubaidulina fallecida el pasado 13 de marzo 2025 y que es al mismo tiempo, una meditación y una plegaria por la paz.

 

También se sigue apostando por el talento de la tierra ya que la obra de encargo de esta 63 SMR es del castellano manchego Jesús Villa-Rojo… 

Sí, es una apuesta decidida. Aquí hay gente que lo hace muy bien y tiene que tener su espacio en la SMR. Es una línea que quiero mantener. Jesús Villa-Rojo presentará su obra ‘Canciones del alma en paz’, que será interpretada por Pluralensemble, y dirigida por Fabián Panisello. La obra refleja su apuesta por un lenguaje musical expresivo, alejado de la abstracción experimental y de los convencionalismos, con una obra que busca acompañar a los textos míticos de San Juan de la Cruz.

 

El lema de este año es ‘PAX’. ¿Qué se quiere transmitir?

Quiere ser una especie de abanico, un muestrario de cómo el concepto de la paz influye en la escritura de la música sacra. Esta siempre ha tenido en cuenta ese concepto, ya sea para festejar el final de una guerra, como una expresión colectiva de agradecimiento por un tiempo prolongado de paz o como una búsqueda de la paz interior. Es un concepto muy amplio y que ha estado siempre muy presente en la música sacra. Lo que queremos es ofrecer esa muestra de cómo la paz influye en su escritura.

 

En el contexto actual, ¿cobra un significado especial?

Sí, es además un grito, una demanda de todas las personas de bien para que, en este tiempo de tanta locura, de tanta guerra y de tanta barbarie, la paz se haga presente.

 

¿En qué momento se encuentra la SMR tanto a nivel nacional como internacional?

La presencia de grupos como Huelgas Ensemble, I Gemelli o el Coro Monteverdi refleja esa dimensión internacional. Son formaciones que están en los grandes festivales europeos. Además, en los últimos años hay una recuperación del prestigio del festival. Recibo muchas propuestas de grupos interesados, y eso facilita mucho el trabajo.

 

Imagino que eso también es un reconocimiento al trabajo realizado.

Sí, pero también es fruto de la historia del festival, que durante años ha sido un referente europeo en la música sacra.

 

¿Cómo está respondiendo el público esta edición?

La venta de entradas va a buen ritmo, en línea con los últimos años. Veremos cómo evoluciona, pero las sensaciones son positivas, ya que se mantiene el número de espectadores edición tras edición.

 

¿Qué deseo tienes para esta edición?

Que el público salga emocionado, tocado, y que los intérpretes sientan que han participado en un gran festival. Y, por supuesto, que venga mucha gente y vivan una gran experiencia.