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“La música en directo es lo más bonito que tenemos para olvidar tanta pena”

Las Migas, premiadas con dos Grammy Latino, llegan a Cuenca el 6 de febrero con ‘Flamencas’, un espectáculo marcado por una mirada propia sobre el flamenco
Las Migas
04/02/2026 - Eduardo M. Crespo

Dos premios Grammy Latino, más de veinte años de camino y la misma emoción intacta antes de salir al escenario. El grupo Las Migas llega a Cuenca el 6 de febrero para presentar ‘Flamencas’, un espectáculo que “mira al origen sin dejar de avanzar”. En un momento de plenitud artística, Marta Robles, fundadora del cuarteto, nos habla de vértigo, de libertad, de mujeres dentro del flamenco y de una música hecha desde la verdad. 

 

El 6 de febrero volvéis a Cuenca. ¿Qué se va a encontrar el público en el Teatro Auditorio?

Se va a encontrar nuestro espectáculo ‘Flamencas’, que nace del último disco, que se llama igual. Es un concierto muy bonito en el que tocamos prácticamente todas las canciones del álbum, pero también recuperamos temas de discos anteriores que la gente siente como muy suyos. Ya es nuestro séptimo disco y queríamos hacer un recorrido.

Es un espectáculo muy flamenco, pero también íntimo, con mucho juego con el público y también muchas risas. Siempre intentamos que nuestros conciertos sean completos y originales dentro de las propuestas de flamenco a las que la gente está acostumbrada. Además, esta vez venimos con toda la banda, algo que nos hace especial ilusión. Será además nuestro primer concierto del año, así que estamos muy contentas. Hemos empezado ya los ensayos y estamos preparando cosas especiales para ese día. Quien esté en Cuenca no debería perdérselo.

 

¿Cómo fue vuestra visita a Cuenca el verano pasado?

Estuvimos en el festival Estival Cuenca. Aquella fue una actuación en un formato más pequeño, pero nos trataron tan bien y estuvimos tan a gusto que dijimos: “Ojalá volvamos pronto”. Y mira, esta vez se ha cumplido. Descubrimos una ciudad preciosa y nos apetecía muchísimo regresar. Lo estamos deseando.

 

En solo tres años habéis ganado dos Grammy Latino. ¿Eso cambia la forma de vivir el proyecto Las Migas?

Sí, cambia bastante. Nosotras somos muy conscientes y muy trabajadoras. No vivimos el éxito como algo superficial, sino como una responsabilidad. Cada cosa buena que nos pasa la utilizamos para preguntarnos hacia dónde podemos ir, cómo podemos crecer y cómo agradecer todo eso. El primer Grammy pudo parecer algo anecdótico, pero el segundo fue un reconocimiento real, es decir, un proyecto que se tiene en cuenta, que la gente quiere, que ha sido votado desde muchos países. Eso genera muchísima alegría, pero también unas ganas enormes de elevar la calidad de todo: la música, la imagen, el concepto, el discurso. El proyecto se va haciendo más grande.

 

¿Ese reconocimiento también genera presión?

La primera vez, sí. Después del primer Grammy me quedé un poco en vacío, pensando: “¿Y ahora qué hago?”. Me sentí incluso asustada. Recuerdo que Miguel Ángel González, que masteriza nuestros discos, me dijo algo muy importante: que a partir de ahí podía permitirme hacer cosas que antes no me atrevía a hacer, arriesgar más, porque la gente lo iba a escuchar. Eso me dio mucha tranquilidad. Dejé de querer gustar tanto y empecé a hacer algo más mío, y de ahí salió ‘Rumberas’. Después vino ‘Flamencas’ y ya no siento esa presión. Creo que hace tiempo que explicamos bien quiénes somos y cuál es nuestro lugar. No podemos gustar a todo el mundo, pero no sentimos que tengamos que demostrar nada a estas alturas.

 

 

“El primer Grammy Latino pudo parecer algo anecdótico, pero el segundo fue un reconocimiento real; un proyecto que se tiene en cuenta”

 

‘Flamencas’ ha conectado especialmente con el público y con la industria. ¿Qué tiene de especial este disco?

Creo que es una recopilación de todo lo que somos. Tiene una vuelta a nuestros principios más flamencos, a una manera más elegante y recogida que teníamos al principio, pero también toda la experiencia de 21 años y siete discos. Las letras tienen mucha verdad. Queríamos preguntarnos qué era el flamenco para nosotras hace 20 años y qué es ahora, después de tantas vivencias. Creo que eso es lo que ha conectado con la gente: la sinceridad y la rotundidad del mensaje.

 

Vuestra música bebe del flamenco, pero también de lo popular y lo latino. ¿Cómo definirías vuestro sonido hoy?

A día de hoy creo que tenemos un sonido personal. No se puede etiquetar fácilmente. A veces sonamos más flamencas, otras más latinas, otras más clásicas, pero en conjunto suena a Las Migas.

Las dos guitarras, el violín, los coros… todo eso es muy nuestro. Los coros, por ejemplo, los hemos trabajado mucho con los años, con arreglos más complejos que nos vienen también de haber estudiado música clásica. Al final es eso, un estilo propio.

 

Sois cuatro mujeres muy distintas. ¿Cómo se toman las decisiones creativas dentro del grupo?

Somos muy diferentes, en personalidades y también en edades. Yo tengo 49 años y Paula 22, así que imagínate. Somos un poco una familia, con todo lo que eso implica. Las decisiones las tomo yo, eso es así desde hace años. Llevo la dirección y compongo las canciones, junto a mi pareja musical, Auriol Riart, con quien he creado los tres últimos discos. Pero liderar una banda no es mandar, es conseguir que todo el mundo esté feliz y conectado con lo que hace.

A veces me equivoco, a veces nos equivocamos todas, pero si miro atrás veo que avanzamos y que hay ilusión. Algo bien estamos haciendo.

 

 

“A veces sonamos más flamencas, otras más latinas, otras más clásicas, pero en conjunto nuestro sonido suena a Las Migas y a un estilo propio”

 

Tenéis un público muy diverso en edad. ¿Esa circunstancia os sorprende?

No nos sorprende, porque conocemos bien a nuestro público, pero sí nos llama la atención que últimamente se ha rejuvenecido bastante. Antes la media era más alta y ahora es muy variada. No sé si es porque la gente joven conecta con un flamenco diferente o porque tenemos dos componentes muy jóvenes, pero lo cierto es que nos alegra mucho. Además, trabajamos mucho para que la gente nos conozca y nos entienda. Ahora mismo estamos a punto de llegar al millón de seguidores en Instagram, algo que todavía me cuesta creer.

 

El flamenco ha sido tradicionalmente un espacio muy masculino. ¿Es hoy más fácil para una mujer crear desde ahí?

Es más fácil que hace 50 años, seguro, pero todavía hay muchos obstáculos. El flamenco sigue siendo un mundo muy cómodo para los hombres y bastante incómodo para las mujeres. Todavía se ven muchos espectáculos formados solo por hombres, incluso cuando hay muchas mujeres preparadas esperando una oportunidad. Veo algunos cambios, propuestas muy bonitas de artistas que apuestan por el talento femenino, pero son avances lentos. Falta mucho equilibrio todavía.

 

Para terminar, ¿algún mensaje para el público de Cuenca?

Que vamos a montar un fiestón flamenco en el teatro. Que no sabemos cuándo volveremos, así que es una ocasión especial. Llegamos con muchas ganas de escenario y de compartir. Y que la música en directo es una de las cosas más bonitas que se pueden hacer hoy en día para olvidarse, aunque sea solo un rato, de tanta pena que hay alrededor en este mundo tan extraño.