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“Hacer el cartel de Semana Santa es una gran responsabilidad. Te puede marcar mucho”

José Antonio Perona subraya que todo está muy pensado en la obra que anuncia la Semana Santa con referencias a la cultura conquense
Fotos: Saúl García
04/04/2023 - Dolo Cambronero

Todos los días se topa en su centro de trabajo, el Campus conquense de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), con un ciprés que tiene colocada delante una farola de tal forma que le evoca a un nazareno con ojos. Esta imagen de su vida cotidiana ha sido una de las fuentes que inspiraron a José Antonio Perona López (Villanueva de la Jara, Cuenca, 1973) a la hora de elaborar el cartel de la Semana Santa de la capital conquense 2023, que bebe de la tradición artística de la ciudad y se alimenta de abundante simbología religiosa.  

Y no ha sido un trabajo fácil. El cartel que finalmente anuncia La Pasión conquense “era el boceto treinta y pico”, bromea Perona, director técnico del Servicio de Publicaciones de la UCLM. “Desde que me lo encargaron, no dejé de darle vueltas pero me costó mucho encontrar la línea que yo quería llevar. No dormía bien y lo pasé bastante mal”, recuerda ahora. Con todo, está “contento” con el resultado final. “Ser el cartelista es un honor pero también una gran responsabilidad. Es un trabajo que te puede marcar mucho y que hay que hacer cuando tengas cierta madurez. No es cualquier cosa. Pero pensé que ya soy mayorcete y me atreví”, ríe.

Cuando se puso a trabajar, tuvo claro que lo que tenía que representar era la Semana Santa de Cuenca y no a ninguna hermandad en concreto ni a otras figuras que pudieran “distraer” de ese objetivo principal. A partir de ahí, tuvo como guía la idea de que “la vida no termina, se transforma”, que identificó como el “verdadero fundamento y sentir de la celebración”. Con este pensamiento, dividió el cartel en dos partes: una espiritual y otra más terrenal. 

Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de Cuenca, puso distintas técnicas al servicio del diseño para la ejecución del cartel, en el que hay referencias a la cultura adquirida durante sus estudios universitarios, al Museo de Arte Abstracto, a la obra gráfica conquense y al coleccionista Antonio Pérez y sus objetos encontrados. De hecho, se sirvió de un martillo de su padre como matriz para recrear a través de “manchas” a los nazarenos que aparecen en la parte inferior de la obra y que también recuerdan al ciprés que ve todos los días.

“Cuando tú estampas con una superficie irregular como es un martillo sabes que nunca va a haber ninguna representación igual. Me gustaba que fueran diferentes porque eso me daba el sentir individual de cada persona que va en las procesiones. Me traían a la parte terrenal y le daban un carácter muy personal al cartel”, explica.

Acerca del proceso creativo, hace hincapié en que todo está muy pensado. “Los diseñadores trabajamos así en general. Todo ocupa un lugar determinado por algo y está solo lo que tiene que estar. La composición, la tipografía, los colores… todo es importante”, asegura. Sobre esta cuestión, reflexiona que la forma de ejecutar de estos profesionales es diferente a la que utilizaría un artista ya que este continuaría con su línea de trabajo habitual mientras que “un diseñador se adapta” a lo que tiene que representar. 

Antes de esta obra, Perona ya había desarrollado diversos trabajos sobre Semana Santa. De hecho, dice que fueron estos encargos los que le sirvieron de “conexión” con la gente de la ciudad, siendo un “nexo” fundamental Carlos Julián Martínez Soria, compañero suyo en la UCLM y pregonero este año. Sobre estos trabajos, afirma: “La libertad de acción que me han dejado todas las hermandades ha sido siempre total, igual que ha ocurrido ahora con el cartel”.