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“El cambio climático debería estar al frente de todas las prioridades”

La conquense, que realiza un posdoctorado en la universidad británica de Leicester, ha logrado una beca del Gobierno de Reino Unido para asistir a la COP28 de Dubái
“El cambio climático debería estar al frente de todas las prioridades”
02/12/2023 - Dolo Cambronero

Procedente del sector de las telecomunicaciones, Cristina Ruiz Villena (nacida en L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, pero afincada en Cuenca desde la infancia) empezó a interesarse por el cambio climático cuando realizaba su doctorado en la Universidad de Leicester (Reino Unido). Su gran sueño desde entonces ha sido asistir a una Cumbre del Cambio Climático, una quimera que ahora va a hacerse realidad ya que ha sido una de las diez personas seleccionadas –de entre 80– con una beca del Gobierno británico para investigadores en la fase inicial de su carrera para participar en la COP28, que se desarrolla hasta el 12 de diciembre en Dubái (Emiratos Árabes Unidos).      

“El objetivo de estas becas es darnos una oportunidad para desarrollar nuestra carrera profesional y establecer nuevas relaciones y colaboraciones (networking), además de tener la experiencia de la COP y las actividades que tienen lugar allí”, celebra la investigadora, que considera que va a ser una vivencia “muy interesante” dado que es el espacio en el que se toman las decisiones mundiales.

 

Un GRAN PROBLEMA

Ingeniera técnica de Telecomunicaciones (especialidad imagen y sonido), esta  experiencia que va a vivir en la COP viene a coronar una carrera profesional que ha ido encaminando gradualmente a la lucha contra el cambio climático desde que empezó a profundizar durante su doctorado en cuestiones medioambientales. “Me di cuenta de que era un problema grandísimo y de que teníamos que hacer algo”, recuerda la joven, especializada en mediciones a través de satelite.

Y en su investigación posdoctoral –que empezó hace tres años–, aborda varias áreas dentro del campo de la observación de la tierra, concretamente en instrumentación y algoritmos para monitorización de contaminación del aire desde satélites, y detección y cuantificación de escapes de metano –gas de efecto invernadero– usando medidas de satélite de alta resolución.

Actualmente, su investigación se centra en el desarrollo de digital twins, unas herramientas digitales que combinan modelos climáticos y observaciones utilizando inteligencia artificial para ayudar a la toma de decisiones en temas medioambientales. En concreto, ahora mismo está trabajando en un proyecto para desarrollar estos instrumentos con el fin de ayudar a la adaptación climática de la agricultura en África, al tiempo que también están aplicando estas tecnologías para otro tipo de problemas como el estudio de las emisiones de metano de los humedales.    

Pero ¿qué puede hacer la sociedad frente al cambio climático? A los ciudadanos de a pie les pide, primero, “estar bien informados y tener la mente abierta” usando “fuentes fiables de información” para “reconocer y entender el problema que tenemos encima”. Y en segundo lugar, que revisen sus hábitos de consumo dado que “todo tiene una huella de carbono”.

“Debemos ser unos consumidores más concienciados para vivir de una manera más sostenible. Reducir el consumo de carne, sobre todo de roja, andar más y usar menos el coche, y no fomentar la moda rápida son varios ejemplos sencillos para reducir nuestra huella”, aconseja. Y también alude al poder de la ciudadanía en relación con sus votos y su dinero: “Podemos votar a partidos que den prioridad a la acción climática, y asegurarnos de que nuestros ahorros o planes de pensiones no están invertidos en fondos que financian a la industria del petróleo”.

En cuanto a las administraciones, considera que no solo hay que invertir recursos en reducir emisiones sino también en la adaptación al cambio climático porque “ya estamos sufriendo las consecuencias”. Por ello, ve fundamental “poner el cambio climático al frente de la lista de prioridades” e invertir más en la transición a energías renovables, promover el transporte sostenible, fomentar la agricultura regenerativa e incluir sostenibilidad y cambio climático en las programaciones curriculares de colegios e institutos puesto que “la educación es clave”.

“Las altas temperaturas son muy peligrosas para la salud de personas y animales, sobre todo para aquellos individuos más vulnerables. Necesitamos ciudades más sostenibles y saludables centradas en los ciudadanos, no en los coches”, reclama.

La investigadora cree que la sociedad no está suficientemente concienciada sobre este problema que es una “emergencia climática” por lo que hay que actuar “con urgencia”: “Vivimos en la sociedad de la abundancia, del ‘usar y tirar’, y de los excesos, y creo que es hora de reflexionar si es así como queremos vivir”.