Alfonso Pérez Cuevas: "Un juguete es una ilusión y a los niños no se les puede defraudar"
“Un juguete es una ilusión y a los niños no se les puede defraudar. Si quieren un puzzle, hay que darles eso, no una tablet o la muñeca que esté más de moda”. Habla con mucho conocimiento de causa Alfonso Pérez Cuevas, quien junto a su hermana Alicia regenta una de las jugueterías más populares de la capital: Toy Planet. Más de dos décadas de experiencia le avalan, pues como recuerda “desde que tengo uso de razón me he movido entre juguetes. Mis padres abrieron la tienda en 1974 y cuando se jubilaron, el negocio familiar lo continuamos mi hermana y yo”. Toda una vida vendiendo juguetes a los conquenses le facultan para analizar la evolución de uno de los artículos imprescindibles en nuestros hogares, así como su futuro.
Mucho han cambiado las cosas, especialmente en calidad y cantidad. Alfonso, con 33 años, apunta como su generación, aunque ya tenía videoconsola, no tenía tantas posibilidades como hay ahora. “Antes el juguete no era como ahora. Hoy por hoy hay videoconsolas, tablets para niños, muchas cosas eléctricas que permiten interactuar, mientras hace años todo eran juegos de mesa, puzzles”. Eso sí, los viejos rockeros nunca mueren y, aunque es cierto que las ‘Monster High’ toman la delantera, las muñecas de toda la vida siguen dando batalla. Pasa algo parecido con las Tortugas Ninja, que vuelven este año a la carga, si bien los eternos Playmovil no pierden comba y junto a los juguetes Lego, se mantienen en la brecha. Juegos para toda la familia, bicicletas y puzzles completarían un podio en el que siempre entra algún artículo, llámese videoconsola, tablet o móvil, como el smartphone ‘Violeta’ para niñas a partir de 6-7 años que está causando furor este año.
Con todo, este detallista conquense se afana por seguir ofreciendo a los niños lo mejor, al tiempo que sortea la crisis, “en el mundo de los juguetes también hay que modernizarse día a día, ir con los tiempos invirtiendo. Los padres tratan de que al niño no le falte nada en tiempos de crisis, pero si no hay dinero, no se puede. El juguete fue, es y seguirá siendo un lujo. Por eso nos queda apelar a nuestra experiencia y a nuestro trato humano. Eso ninguna otra juguetería lo podrá dar nunca. Ya que los precios de mercado vienen establecidos desde la central, lo que hacemos es aconsejar y estar ahí cuando hay una rotura o se trata de reparar”.
Con esa experiencia ultiman ya lo que será la campaña de Navidad. Todas las jugueterías aspiran a conseguir el 70% de las ventas anuales ahora. En Toy Planet trabajan para ello mientras esperan que estos malos años pasen de una vez. La realidad es que, cada vez la población en Cuenca va envejeciendo y hay menos niños. “Si seguimos así, Cuenca en unas décadas se convertirá en un geriátrico. Cada vez hay menos niños y el negocio del juguete será complicado”, comenta resignado Alfonso Pérez.