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"Aconsejo a los jóvenes amar el deporte, porque forma en la vida"

Pocos como Paulino Fernández Calvo (1933) pueden atestiguar la historia del baloncesto como él, ya que ha estado ligado siempre a este deporte
"Aconsejo a los jóvenes amar el deporte, porque forma en la vida"
Foto: A.D.V.
27/11/2023 - Alejandro del Valle

El Club Baloncesto Cuenca entrena en El Sargal, y lo hace siempre bajo la atenta y curiosa mirada de la figura central de este deporte en la ciudad. Se trata de Paulino Fernández Calvo (1933), que no se pierde ni una sesión de los planteles masculino y femenino. Pocos –por no decir nadie– pueden atestiguar la historia del baloncesto como él, ya que ha estado ligado siempre a la pelota naranja.

La historia de estos dos inseparables da comienzo con un adolescente Paulino que ya se había enamorado de la disciplina, aunque no fue hasta que comenzó la década de los 50 cuando se unió al Frente de Juventudes, mediante el cual también probó con la natación, el atletismo y el balonmano. No obstante, le podía el amor por el baloncesto.

Poco a poco se introdujo en el ámbito más competitivo mediante el equipo Cuenca Recreativa, con quien llegaría a ascender y traer a la capital a los equipos madrileños (por la correspondencia geográfica a la hora de diseñar los grupos) como el Real Madrid o el Estudiantes, si bien estos estaban muy lejos de tener la profesionalidad que tienen en la actualidad, apunta.

Jugando como alero, comenta entre risas que su punto fuerte “era no estarme quieto nunca en el campo”, lo que bien le valía estar siempre en el quinteto titular. Una dura lesión en la muñeca derecha (que fue tratada, relata, por el padre de uno de sus compañeros de equipo, ya que no había tantos medios en aquel entonces como los hay hoy) también obligó a Paulino a abandonar las pistas antes de lo previsto. 

Pero no quería abandonar el deporte por nada del mundo, y por eso fue probando un poco de todo: entrenador, árbitro… hasta que fue metiendo la cabeza en la parcela directiva, presidiendo la Federación Provincial de Baloncesto durante tres décadas. Uno de sus grandes recuerdos es la llegada de la Selección de Yugoslavia (con los hermanos Petrovic) a Cuenca. “Fue un día muy especial, era un Torneo de San Julián”, rememora. Fue esta la época dorada de la disciplina en Cuenca, señalando que “asomábamos a nivel regional”. Aunque faltan medios y apoyo, sueña con volver a ver el crecimiento del deporte y señala que se está trabajando para ello.

Su labor para el deporte y para la ciudad no se quedó ahí, ya que pasó a desempeñarse también como Concejal de Deportes. A día de hoy, reconoce sentirse orgulloso al echar la vista atrás y recordar lo que consiguió, aunque señala que le hubiese gustado haber hecho todavía más. “Siempre he sido una persona comprometida con el deporte. Hice muchas cosas que no se hacían entonces, y si tuviéramos mucha más gente estaríamos más arriba de donde estamos ahora”, transmite.

La trayectoria de Paulino ha sido reconocida con el nombramiento de la pista central de El Sargal o el premio a mejor trayectoria en los ACDC Awards

EL CARIÑO DE UNA CIUDAD

Se ha ganado así el aprecio y respeto de toda persona cercana al deporte en Cuenca, agradeciendo los sentidos saludos de la gente que ve por la calle, aunque reconozca entre risas que a veces no se puede acordar de todo el mundo. De hecho, también ha recibido homenajes como el nombramiento de la pista central de El Sargal como “Pista Paulino Fernández Calvo” o la distinción recibida en la gala del deporte de los ACDC Awards. “Estoy orgulloso, porque sé que todo esto ha sido a través del deporte”, cuenta.

Presidiendo hoy el CB Cuenca con la misma ilusión con la que ha vivido siempre el deporte, lanza un mensaje necesario para la juventud. “Les aconsejo amar el deporte, porque forma en la vida”, concluye.