Un indiscutible mítico del fútbol conquense cuelga las botas: se trata de Diego Manzano Barranquero. Lo hace tras muchos años vinculado al deporte conquense, etapa que cerraba hace poco más de una semana en su último partido con el CD San José Obrero.
A sus 39 años, el de Guadalajara deja una ristra de grandes momentos: debutó en Segunda B con el Guadalajara en la 2007/08, con 20 años. Posteriormente, jugó en el Alicante y también en el CD Azuqueca, esta vez en Tercera División. Su primera incursión en el fútbol conquense llegó de la mano de la Balompédica, con quien ascendió en la 2012/13 en unos playoffs en los que marcó ante el Manlleu y el CD Don Benito.
Volvería al CD Guadalajara y conseguiría el ascenso con el Albacete Balompié en la 2016/17, disputando por el camino un partido especialmente recordado: 0-6 ante el CD Toledo. No continuó con el club manchego y pasó al Guijuelo, Leioa y, de nuevo, UB Conquense.
Tras una temporada con el CD Villacañas, llegó su última etapa de la mano del San José Obrero, con quien ha sido titular indiscutible en estas dos últimas permanencias del equipo rojillo. Recibía el cariño de compañeros y amigos en el choque final de liga ante Esquivias, cuando era manteado en el Obispo Laplana.