Juicio del crimen de Nohales
Los peritos descartan cualquier contaminación de las pruebas del crimen de Nohales
La declaración de peritos procedentes de distintos laboratorios del país ha servido este miércoles para descartar “de forma tajante” cualquier contaminación de las pruebas analizadas en la investigación del crimen machista de Nohales. Los especialistas han explicado ante el jurado durante el juicio que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Cuenca que los resultados genéticos obtenidos son coherentes entre sí, reproducibles y compatibles con la forma en la que fueron recogidos los indicios por la Guardia Civil.
Los responsables del análisis de ADN han señalado que las muestras llegaron a los laboratorios debidamente precintadas, identificadas y siguiendo los protocolos habituales de cadena de custodia. Han indicado que cada indicio fue procesado de manera independiente y que, de haberse producido una contaminación, los perfiles genéticos se habrían repetido de forma uniforme en todas las muestras, algo que no ocurrió.
En este sentido, han explicado que en muchos de los objetos analizados se obtuvo un único perfil genético, mientras que solo en puntos muy concretos aparecieron mezclas de dos o tres personas. Según han dicho, este patrón es el que cabe esperar cuando existe contacto físico real entre las personas implicadas y no cuando se produce una contaminación accidental en laboratorio.
Los peritos han detallado que las mezclas detectadas en algunos elementos, como prendas de vestir o el arma analizada, responden a la superposición de restos biológicos en el contexto de los hechos. Han subrayado que esas mezclas no invalidan el resultado, sino que lo refuerzan, al encajar con el resto de evidencias obtenidas en otros puntos del escenario.
Desde el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses también se ha incidido en que los análisis genéticos se realizaron con técnicas consolidadas, como marcadores autosómicos y de cromosoma Y, y que los perfiles fueron posteriormente cotejados en bases de datos oficiales. Han explicado que la identificación se produjo cuando existió una coincidencia objetiva y verificable, sin intervención humana que pudiera alterar el resultado.
Los especialistas en análisis clínicos han aclarado además que las pruebas toxicológicas realizadas en el hospital Virgen de la Luz eran test de cribado, diseñados para orientar la respuesta médica en situaciones de urgencia, y han explicado que estos métodos no sirven para cuantificar consumos ni para establecer con exactitud el momento en que se produjo una ingesta. Han insistido en que estos resultados no afectan a la validez del resto de pruebas biológicas.
En conjunto, todos los peritos han coincidido en señalar que no existen indicios de contaminación, manipulación o error en el tratamiento de las muestras. Han afirmado que los resultados obtenidos son científicamente sólidos y que la diversidad de perfiles detectados confirma que las pruebas reflejan lo ocurrido y no un fallo en el proceso de análisis.
SECUELAS A LARGO PLAZO DE LOS HIJOS
También ha pasado por la Audiencia Provincial de Cuenca la profesional que trabajaba en la Oficina de Atención a las Víctimas de Violencia de Género que atiende a los hijos, que ha confirmado "secuelas relacionadas con un contexto traumático" y que son "a largo plazo".
Esta trabajadora también atendió a la víctima unos meses antes del crimen, cuando ya se había dictado la orden de protección, y ha confirmado que ella verbalizaba una situación susceptible de valorarse como "maltrato psicológico".
Otro testimonio ha sido el del responsable de la Unidad de Conductas Adictivas a la que acudió el acusado por su consumo de cocaína, como paso previo al ingreso en Proyecto Hombre. En su declaración han explicado las dificultades de su paciente para controlar sus adicciones y los medicamentos que tenía que tomar para tratarla.
Además, varios profesionales se han pronunciado sobre los análisis de droga a los que se sometió el acusado cuando fue atendido en el hospital Virgen de la Luz de Cuenca.
La prueba documental ha incluido el análisis de varias muestras de ADN a partir de los restos de sangre y orgánicos encontrados en distintos puntos de la casa y en objetos como el cuchillo con el que se cometió el crimen.
La defensa ha preguntado por el retraso de los resultados, que no estuvieron disponibles hasta principios de este mismo año, y los profesionales lo han justificado en la elevada carga de trabajo de un órgano que atiende a todo el territorio nacional.
Finalmente, entres las testificales se ha contado con la declaración del responsable de la tienda donde el acusado hizo la copia de las llaves de Nohales, que se hizo el 18 de septiembre de 2021.
NO QUERÍA MATAR AL SUPERVIVIENTE
Al mismo tiempo, la tercera jornada del juicio contra C.B. por el crimen machista de Nohales se ha caracterizado por el análisis de varias pruebas documentales y el testimonio de algunos peritos. Una de las declaraciones de la jornada ha sido la de los peritos citados por la defensa para valorar las heridas de M.C., superviviente del suceso.
Estos profesionales, un jefe de Urgencias con un máster en valoración del daño corporal y un médico de Urgencias, ya jubilado, que ejerció de forense accidental en Alcázar de san Juan y que es experto también en daños corporales, han testificado que las lesiones que sufrió esta víctima "son de defensa", no afectaron a órganos vitales y concluyen que el acusado "no tenía intención de matar".
"Son lesiones incisas, no hay ninguna estocada en la que se busque hacer un daño mortal", han señalado estos especialistas, que han citado como fuente el informe médico forense y que en ningún momento han explorado a la víctima.
Otro de los testimonios de interés ha sido el del médico que atendió al acusado cuando llegó a Urgencias después de los hechos, que han descrito que el agresor tenía varias heridas en el tórax y el abdomen fruto de las autolesiones que se produjo antes de ser capturado.