Luz verde al centro de almacenamiento de residuos no peligrosos
La Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades ha emitido el informe de impacto ambiental que considera que el centro de recogida, clasificación y almacenamiento de residuos no peligrosos de Cuenca no tiene efectos significativos en el medio ambiente, por lo que no estima necesario someter el proyecto a una evaluación de impacto ambiental ordinaria.
La resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental publicada este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) consultada por EFE, detalla que el proyecto contempla la construcción de una nave almacén, con una superficie total construida de 850 metros cuadrados, de los cuales 741 m2 se destinan a almacenamiento de residuos metálicos no peligrosos, principalmente metales férreos y no férreos y, el resto a oficinas, aseos y despachos.
Además, también detalla que en el interior de la nave, los residuos se encontrarán almacenados en contenedores individuales, debidamente separados y ordenados según tipología.
Este centro de recogida, clasificación de residuos no peligrosos se prevé ubicar en el polígono industrial de la Carretera de Montilla, en la calle La Melgosa, en el municipio de Cuenca, es decir, un polígono industrial asentado sobre suelo urbano de uso industrial.
Según el proyecto, la capacidad de almacenamiento de la instalación es de 500 toneladas, con una capacidad de tratamiento anual de 6.453 toneladas al año.
La resolución ha señalado, asimismo, que la propia actividad a desarrollar por este centro de almacenamiento se considera, desde un punto de vista global, beneficiosa en tanto que consiste en la recogida, clasificación y valorización de residuos no peligrosos, procedentes fundamentalmente de los municipios del entorno.
Así, ha apuntado que con esta actividad se evita el depósito de residuos en escombreras o vertederos incontrolados, se fomenta su correcta gestión y se promueve su reintroducción en el ciclo productivo, lo que contribuye a la reducción del consumo de recursos naturales mediante la sustitución de materias primas por materiales recuperados.
Por otro lado, ha indicado que el proyecto no parece contemplar afecciones negativas sobre el medio ambiente y se considera que el diseño en cuanto a su funcionamiento, la ubicación seleccionada y las medidas preventivas y correctoras aplicadas es compatible con la preservación de los factores ambientales, como son los recursos naturales, las áreas protegidas, bienes de dominio público, población y salud humana.
Además, ha considerado que el análisis de vulnerabilidad del proyecto ante riesgos de accidentes graves o de catástrofes, da un bajo riesgo o casi inexistente en caso de ocurrencia de los mismos.