El cielo da una tregua para cumplir con el Jueves Lardero
Cuenca ha cumplido con la tradición de Jueves Lardero. Eso sí, la jornada ha estado marcada por la inestabilidad meteorológica y las medidas preventivas adoptadas ante el paso de varias borrascas. El cierre de parques y la alerta por la crecida del río Júcar han reducido notablemente la participación en los espacios al aire libre, donde cada año cientos de conquenses se reúnen para disfrutar de esta jornada festiva.
A pesar del mal tiempo y de las restricciones, la tradición no se ha perdido. Muchos vecinos han optado por trasladar la celebración a espacios cubiertos, como viviendas particulares y establecimientos hosteleros, donde no ha faltado el clásico bocadillo de tortilla con chorizo, protagonista indiscutible de este día previo al inicio del Carnaval.
A pesar de ello, Cuenca ha vuelto a demostrar que el espíritu del Jueves Lardero se mantiene intacto, adaptándose a las circunstancias meteorológicas sin perder su esencia gastronómica.