El Carmen lleva sus 30 años de ‘British’ al Carnaval
La comparsa del colegio El Carmen volverá a tomar las calles de Cuenca un año más en su Carnaval, y lo hace con un propósito que trasciende la fiesta: reivindicar su identidad. Y es que, si el año pasado sorprendieron a la ciudad con un desembarco vikingo que les valió un tercer premio, este año la temática estará muy vinculada a la historia del centro educativo.
Según explican desde la AMPA, el disfraz y la puesta en escena de este Carnaval son “un gesto a la gran importancia que tiene el colegio en Cuenca”, celebrando nada menos que el 30 aniversario de su adscripción al proyecto British Council.
“Es un proyecto que sigue en vigor, que tiene carácter único en Cuenca y queremos hacer honor a la calidad de su enseñanza en un idioma que es necesario para todo el mundo”, detallan desde la organización de la comparsa.
Aunque este año el grupo será algo más reducido, con unos 55 participantes confirmados frente a los 126 del año pasado, la ilusión se mantiene intacta para representar ese “guiño” a las tres décadas de bilingüismo del centro el próximo sábado 21 de febrero. “Queremos que se vea bien ese homenaje”, insisten las familias.
RESURGIR DE LA COMPARSA
La historia reciente de esta comparsa es la de un éxito inesperado. Tal y como recuerdan desde la AMPA, la iniciativa resurgió el curso pasado cuando un grupo de madres, que ya habían participado años atrás antes del parón por la pandemia, propuso retomar la actividad. “Al principio pensábamos que se iba a apuntar poca gente, pero nos fuimos animando unos a otros”, relatan.
El resultado fue la marea de los ‘CarmenKingos’, una temática vikinga elegida por ser “desenfadada, divertida y con mucha fuerza”, que logró reunir a más de un centenar de personas en un despliegue sin precedentes para el centro. “Fue un momento de mucho compañerismo”, explican las madres encargadas de la coordinación.
Recuerdan con cariño cómo el proceso de creación fue totalmente colaborativo y artesanal. “El barco fue lo que más tiempo nos llevó, fueron muchos fines de semana de trabajo. Un padre nos prestó un local para dejar el remolque y cada uno aportaba lo que tenía: uno pintaba, otro ponía una tabla, otro hacía la bandera”, señalan sobre la logística.
Ese esfuerzo colectivo tuvo una recompensa que nadie en el colegio imaginaba. “Era nuestro primer año y nuestro objetivo principal era simplemente retomar el Carnaval, pocos contábamos con ganar”, confiesan desde la AMPA. Sin embargo, al llegar a la Hípica y escuchar que habían obtenido el tercer premio, la emoción les debordó. “Fue un momentazo brutal… ver las caras de la gente y de los niños, que estaban súper concentrados desfilando, fue lo mejor de todo”. Añaden la obtención de esta medalla de bronce “fue como el pago a todo el trabajo que hicimos durante meses”.
Para esta nueva edición, la experiencia del año anterior ha sido fundamental. Según indican desde la asociación de madres y padres, el trabajo comenzó poco después del inicio de curso y ha sido mucho más fluido. “Nos hemos venido más arriba porque no partimos de cero, sino de donde lo dejamos el año pasado”, aseguran.
Por ese motivo, más allá de los premios, desde la AMPA destacan que lo importante es la “hermandad” que se crea, donde los niños juegan mientras los padres cosen y construyen, reforzando la idea de que El Carmen “es como una gran familia”.