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Las zonas de baño de la provincia, en perfecto estado de salud

Sanidad analiza la calidad microbiológica del agua así como el estado higiénico-sanitario de las playas cada quince días
Fotos: Saúl García
10/07/2024 - Paula Montero

Controlar la calidad microbiológica del agua de las zonas de baño, así como el estado higiénico sanitario de los espacios de playa es una labor fundamental para preservar la seguridad de todos los bañistas este verano. En Cuenca, hay ocho zonas autorizadas para darse un chapuzón y son el Embalse de La Toba, el Río Júcar en Cuenca (La Playa), el Río Guadiela en Albendea (Cueva Tomás), la Laguna El Tobar en Beteta (Laguna Grande), el río Escabas a su paso por Cañamares (La Playeta), el Río Cuervo en Santa María del Val (Cabezas del Cebadal) y el Embalse de Buendía en la zona de El Poblado y La Cespera.

odas estas áreas están dadas de alta en el censo oficial y están registradas en el programa Náyade del Ministerio de Sanidad, lo que significa que tienen un código de identificación asignado y su información puede ser consultada por el público. El periodo de baño permitido en estos ocho enclaves conquenses se extiende desde el 1 de junio hasta 30 de septiembre y en estos meses se hacen revisiones con periodicidad quincenal por parte de la Delegación de Sanidad de Cuenca. Los Servicios Oficiales de Salud Pública (veterinarios y farmacéuticos) toman muestras y después estas se analizan en el Laboratorio de Salud Pública, que está integrado en el edificio de la Delegación.

En esos análisis se controla la presencia de cuatro parámetros microbiológicos que son los enterococos intestinales, escherichia coli, cianobacterias y microcistinas, aunque en el programa Náyade solo se cargan los datos relativos a los dos primeros. Y es la cuantificación de estos parámetros, que deben ser iguales o inferiores a lo valores guías establecidos y no superar los valores imperativos, lo que condiciona la aptitud o no del agua para el baño. “Para nosotros lo más importante es garantizar la seguridad de los bañistas”, recalca el delegado de Sanidad, Chema Pastor.

En este sentido, una zona será apta para el baño cuando todos los valores analíticos sean iguales o inferiores a los valores guía. No recomendable para el baño cuando algún valor analítico sea superior al valor guía, pero sin superar el valor imperativo. Y estará prohibido darse un chapuzón cuando algún valor analítico sea superior al valor imperativo ya que, por ejemplo, “los bañistas podrían enfermar de gastroenteritis”, señala el delegado provincial de Sanidad.

 

 

En el periodo de baño permitido – del 1 de junio al 30 de septiembre– se hacen controles cada quince días

En caso de que el dictamen final sea no recomendable para el baño o quede totalmente prohibido sumergirse en alguno de los ocho espacios mencionados, desde Sanidad se ponen en contacto con el Ayuntamiento titular de esa zona y les informa de los motivos. Asimismo, se les insta a que identifiquen el problema y evalúen las causas de contaminación con el fin de que puedan implantar las medidas correctoras que sean precisas para salvaguardar la seguridad de los bañistas. “Colaboramos con ellos en todo lo que necesiten, estamos en contacto constante”, asegura.

El Ayuntamiento, además, deberá informar a los usuarios sobre la situación del agua y para ello colocarán carteles tanto en los accesos como en las inmediaciones del río, laguna o embalse.

Transcurridas 72 horas desde la fecha en la que se tomó la primera muestra, la Delegación Provincial de Sanidad vuelve a hacer un examen para comprobar si se trata de una contaminación de corta duración. En caso de que los niveles sean normales y estén comprendidos en los parámetros establecidos se reanudará el baño con normalidad, pero si no es así se repetirán las pruebas en intervalos sucesivos de 72 horas hasta que los resultados analíticos sean los adecuados. “La gente está concienciada y es reponsable”, destaca Pastor.

El delegado de Sanidad, hace hincapié en una cuestión importante, “cuando señalamos que una zona no es apta para el baño nos referimos a las coordenadas exactas donde se tomó la muestra, no a todo el conjunto”. Y es que, hay ocasiones que esta cuestión genera cierta confusión.

 

FIN DE TEMPORADA

Una vez termina el mes de septiembre y finaliza la temporada de baño, desde la Delegación de Sanidad hacen un informe en el que se valoran las incidencias que se han dado y se califica globalmente cada zona de baño. De esta manera, estudiando las incidencias, el tipo de riesgo, las causas y si ha sido una incidencia temporal o permanente podrían proponerse bajas temporales o incluso definitivas de alguna de las zonas de baño. Es decir, dejarían de formar parte del censo oficial. Si bien, normalmente no hay cambios significativos ya que en Cuenca, las zonas de baño gozan de muy buena salud.