GEACAM regulará la jornada en las torres de vigilancia durante las alertas por calor
La empresa pública GEACAM ha iniciado la elaboración de un protocolo laboral específico para regular la jornada de los trabajadores de los puntos de vigilancia fija de incendios forestales durante los días con temperaturas extremas.
El procedimiento se aplicará cuando la Agencia Estatal de Meteorología active una alerta naranja o superior por altas temperaturas y tendrá como objetivo garantizar la protección de la salud de los bomberos forestales que desarrollan su actividad en las torres de vigilancia de Castilla-La Mancha.
La medida se adopta después de que una reciente inspección de trabajo, solicitada por representantes sindicales de la empresa pública, evaluara las condiciones existentes en dos puntos de vigilancia fija de la provincia de Albacete.
Según explica GEACAM, la inspección puso de manifiesto la dificultad de realizar algunas de las adecuaciones requeridas debido a las características del entorno y de las propias instalaciones en las que se encuentran estos puestos de trabajo.
Ante esta situación, la empresa ha puesto en marcha actuaciones inmediatas a través de su Departamento de Prevención de Riesgos Laborales con el propósito de compatibilizar la vigilancia de los espacios naturales y la prevención de incendios con la seguridad de sus trabajadores.
La primera medida adoptada ha sido el cierre de las dos torres de vigilancia de Albacete que fueron objeto de la inspección. De forma paralela, GEACAM ha iniciado el procedimiento interno para establecer cómo deberá organizarse la jornada laboral en todos estos puestos durante los episodios de calor extremo.
NUEVAS HERRAMIENTAS DE VIGILANCIA
La empresa pública ha subrayado que la protección de la salud de la plantilla y la calidad del empleo público constituyen dos de sus principales prioridades.
"Las especiales condiciones de los puntos de vigilancia fija hacen verdaderamente complejo adecuar las condiciones de seguridad para los trabajadores y trabajadoras, especialmente en los días de altas temperaturas", han explicado desde la dirección de GEACAM.
La empresa considera que esta situación obliga a comenzar a planificar nuevas alternativas y a analizar la incorporación de sistemas tecnológicos que puedan complementar o sustituir algunas de las funciones que actualmente se realizan desde las torres.
"Debemos comenzar a planificar otras opciones, como son las herramientas de vigilancia tecnológica en nuestros bosques, porque lo primordial para la empresa pública es la salud de nuestros trabajadores y trabajadoras", han señalado.
GEACAM está evaluando la implantación a medio plazo de diferentes medidas y herramientas tecnológicas que permitan detectar de forma temprana los posibles incendios forestales y mejorar la vigilancia y la protección de los montes, el patrimonio natural y los espacios protegidos de Castilla-La Mancha.
Actualmente, la región cuenta con 114 puntos de vigilancia fija de incendios forestales distribuidos en zonas estratégicas del medio natural. En estas instalaciones trabajan alrededor de 240 personas con la categoría profesional de bombero o bombera forestal vigilante fijo.