DIPUTACIÓN CUENCA CONCURSO FOTOGRÁFICO
Es noticia en Cuenca: Ciclismo Inteligencia artificial San Mateo 2026 Obras remontes al Casco Pádel Tiro olímpico Duatlón
DIPUTACIÓN PROVINCIAL TU COMIDA EN CASA

Solidaridad sin odio

Una cosa es expresar solidaridad con un territorio que se encuentra en apuros y otra aprovechar esa circunstancia para desplegar un abanico de actitudes violentas, antidemocráticas y alejadas del espíritu de colaboración que debe imperar en toda manifestación callejera convocada para mostrar unidad de acción ciudadana. No juzgamos aquí los motivos de quienes promovieron las concentraciones celebradas este miércoles en muchas ciudades españolas para apoyar a Ceuta en estos días difíciles, ni queremos denunciar el torticero aprovechamiento político que algunas formaciones están desarrollando en sus intentos de desgastar al Ejecutivo de Pedro Sánchez, pero no podemos dejar pasar la oportunidad para poner de relieve que los alardes fascistas, los insultos, la violencia y los ataques a la libertad de expresión de los informadores en nada ayudan ni a los ceutíes ni a los migrantes acantonados en la ciudad autónoma a la espera de soluciones para su desesperada situación.

   De nuevo hemos asistido a las evoluciones de energúmenos de extrema derecha empeñados en estropear el esfuerzo pacífico de unos ciudadanos que en su mayoría sólo querían demostrar a los ceutíes que no están solos y que su delicada situación actual no pasa desapercibida en el resto de España. Ni cantar el “cara al sol”, ni envolverse en banderas neonazis, ni llamar hijo de puta al presidente del Gobierno van a eliminar el grave problema que para Ceuta ha supuesto la entrada masiva de migrantes. Y mucho menos va a paliar la situación agredir a periodistas que están haciendo su trabajo precisamente para dar a conocer el ‘leit motiv’ de las manifestaciones. Es de poca inteligencia atacar al mensajero en un evento en el que la labor del informador es precisamente primordial para cumplir el objetivo de los organizadores. Desgraciadamente cada vez vemos más este tipo de comportamientos que ponen en duda la solidez de nuestra democracia y la fragilidad de la memoria histórica en nuestro país.

   Desde estas páginas nos unimos al mensaje  de ánimo que miles de conquenses y decenas de miles de españoles de todo el país han querido dejar a los ceutíes, pero también queremos reflejar la profunda decepción que nos producen aquellos que quieren convertir una grave crisis humanitaria en una palanca para tratar de derribar un Gobierno legítimo que no es el principal culpable de ella, a pesar de las acusaciones de quienes ven aquí una nueva oportunidad para atraer votos, aunque sea a costa de proferir bulos o apoyarse en informaciones sin contrastar debidamente.