11N huelga general: miles de voces contra las desigualdades
En este periodo de Democracia en España ha habido 9 huelgas generales por diversos motivos: para frenar la inflación desbocada, por los recortes del desempleo, contra reformas laborales, problemas de acceso a la vivienda o por la congelación de las pensiones. 6 de ellas se llevaron a cabo con gobiernos del PSOE y 3 con gobiernos del PP.
Cuando los sindicatos, apoyados por las personas trabajadoras, convocamos huelgas en las empresas, estas tienen un objetivo puramente laboral, pero cuando las convocatorias de huelga han sido generales han servido como expresión sociopolítica de la sociedad. Siempre ha sido así.
En CCOO llevamos décadas organizando huelgas y movilizaciones desde los centros de trabajo para defender y mejorar nuestras condiciones laborales. Sirva como ejemplo que entre 2020 y 2025 se han convocado 189 huelgas en toda la región que han afectado a más de 100.000 personas trabajadoras y se han interpuesto 1.717 conflictos colectivos que han afectado a 700.000 personas. El 53% de los cuales liderados por CCOO.
El próximo 11N haremos huelga general para protestar por el alto precio de la vivienda, la de alquiler y la de compra, y porque nuestros salarios, y la elevada inflación, hacen casi imposible acceder a una.
Entre 2013 y 2026 el coste de la vivienda en Castilla-La Mancha ha crecido un 58%, justo el doble que los salarios. En 2025, el esfuerzo para acceder a una vivienda de alquiler de 90 m2 en la región ha supuesto un 54% de media de la renta de una familia. Esta cuestión afecta directamente al valor real de los salarios, a la distribución de la riqueza y a las condiciones materiales en las que desarrollamos nuestra vida. Resulta muy preocupante tener un empleo y que este no garantice algo tan básico como un hogar, una vivienda digna y adecuada, tal y como establece nuestra Constitución.
Sumamos a la problemática de la vivienda la de la alta inflación. Este alza se explica por el elevado precio de los hidrocarburos. En enero de 2021 la inflación estaba en
niveles del 0,5% y la guerra de Ucrania la elevó hasta el 6,5% en diciembre de ese año. La historia se repitió con la guerra de Irán. En enero de 2026 el IPC se situaba en el 2,3% y ha escalado hasta el 5% actual. Quien está al frente de EEUU, Trump, y sus aliados tienen mucho que ver con el incremento de la carestía de la vida sin olvidar la masacre de vidas humanas que estos conflictos han supuesto.
También las empresas de este país tienen mucha responsabilidad en lo que está ocurriendo. Las que disponen de poder de mercado han aprovechado las crisis inflacionistas y las dinámicas propias de cada sector para subir los precios muy por encima de lo que hubiera sido necesario para mantener sus márgenes relativos. Según el último estudio de CCOO los márgenes empresariales han crecido a costa de los salarios y de los consumidores. Bancos, petroleras, inmobiliarias y grandes empresas de alimentación han ganado un 66% más desde 2019 mientras la vida se encarece.
Esta convocatoria de huelga se plantea a la ofensiva porque queremos proteger a más de 22 millones de personas trabajadoras en España de las cuales 980.000 son de Castilla-La Mancha
Y la hacemos por dos razones. La primera para proteger lo conseguido que es mucho: como la Reforma Laboral de 2021 que ha penalizado la contratación eventual y dado más estabilidad en el empleo; el incremento del SMI en un 66% desde 2018; la revalorización de las pensiones conforme al IPC; los permisos por nacimiento y por cuidados familiares; los ERTEs de fuerza mayor durante el COVID-19 o la "Ley Rider" de 2021 que obligó a reconocer como asalariados a los repartidores de plataformas digitales. Y la segunda razón para la huelga es conquistar lo que todavía nos falta, que también es mucho: establecer una economía que redistribuya la riqueza y reduzca las desigualdades.
A una sociedad que presume de progreso y crecimiento económico, como la española, le resulta difícil comprender que miles de personas tengan problemas para llegar a fin de mes o acceder a una vivienda digna. Por eso es fundamental socializar los recursos del Estado para proteger a la gente cuando nos hacemos mayores, cuando nos quedamos sin trabajo, cuando caemos enfermos, o cuando nuestros hijos e hijas tienen que ir al colegio o la Universidad.
La huelga general del 11 de noviembre en España representa una oportunidad única para revertir la situación y para proteger el estado de bienestar.
Porque no hay avances sociales sin movilización social.