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“La ópera es como el fútbol, la gente que se aficiona se vuelve fanática”

‘Otello’ de Giuseppe Verdi aterriza este viernes en Cuenca de la mano de la compañía de L.G. Artist Management
Fotos: L.G. Artist Management
23/02/2024 - Paula Montero

Esta ópera es increíble, es una de las obras de Verdi más espectaculares y bonitas”. Así define Leonor Gago directora general de L.G. Artist Management, compañía con 30 años en activo que este viernes regresa al Teatro-Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca con la ópera ‘Otello’, una tragedia en cinco actos en verso y en prosa de William Shakespeare.

La historia que será representada sobre el escenario transcurre en una ciudad portuaria de Chipre a finales del siglo XV. Allí desembarca el general Otello, recibido como un héroe por su triunfo ante los turcos por todo el mundo menos por una persona, el alférez Yago, que urde una venganza contra él por negarle el puesto de capitán. Una historía trágica que esconde el relato de lo que hoy día calificaríamos como un caso de violencia de género. 

Los cantantes protagonistas y comprimarios, con una dilatada carrera profesional a nivel internacional, estarán acompañados por el coro de la Ópera Nacional de Moldavia para hacer que esta producción quede grabada en la memoria del público por su espectacularidad.

Tras más de 30 años de trayectoria profesional en el mundo de la ópera, ¿por qué ha elegido producir Otello?

Esta es una de mis óperas preferidas. Es una de las obras de Verdi más espectaculares y bonitas. No es una traviata, ni un rigoletto, ni un trovatore, pero es increíble. Llevamos treinta años produciendo óperas para representarlas por todas las provincias de España y queríamos llevar un montaje de esta envergadura a todos esos teatros. Es una historia basada en el drama de Shakespeare y es de actualidad porque aborda un caso de violencia de género. 

 

¿Qué artistas estarán sobre el escenario?

Otello lo interpreterá Nelson Evo, que es un tenor que viene de Nueva York, ha nacido en Angola y ha estudiado la carrera de cantante en Madrid junto a Pedro la Virgen uno de los grandes de España. Además de ser un gran cantante es un actor muy bueno y creo que a la gente le va a fascinar. Yago será Pablo Rosi, que es un cantante italiano-argentino. Y Nuria Vila, una cantante catalana que habitualmente está en el Liceo de Barcelona, se meterá en el papel de Desdémona. Cassio será Nicolae Vascautan, Emilia la interpretará Rodica Picireanu, ambos de la Ópera Nacional de Moldavia. El español David Cervera se meterá en el papel de Lodovico y Ángel Pérez Ballesteros en el de Rodrigo. Por último, el mejicano Carlos Reynoso será Montano.  La directora de escena es Rodica Picireanu (Ópera Nacional de Moldavia). Y yo, Leonor Gago soy la productora y la directora artística. Esta ópera es de gran dificultad y por eso no se representa habitualmente. No la puede cantar gente joven que están empezando, debe interpretarla gente con madurez vocal y con una técnica depuradísima porque deben saber transmitir con sus voces ese drama y esa tristeza que marca esta obra. 

 

Todos de primer nivel…

Sí, todo el elenco es espectacular. Incluso los que decimos que son comprimarios son muy buenos porque, aunque cantan poco, tienen que hacerlo perfecto porque si eso falla se fastidia todo. Todo está cuidado al detalle.

 

¿Cómo se gestiona un elenco con cantantes y músicos de todo el mundo? 

Teniendo experiencia. Llevo 30 años en esto y ya tengo muchos contactos, además trabajo codo con codo tanto con el equipo que trabaja desde Moldavia como con el de aquí. Tengo mucho desgaste de trabajo porque soy la directora artística y productora, me encargo de elegir todos los cantantes uno a uno y para hacer todo esto hace falta tener vocación. Al final tenemos alrededor de 80 personas a nuestro cargo, hay que buscarles hoteles, vuelos, cuadrar ensayos y fechas para que podamos estar todos y eso no es fácil. 

 

No solo importan las voces, también suma el vestuario, la escenografía, la música… 

Desde luego que la puesta en escena y el vestuario son magníficos. Además, en el Teatro-Auditorio de Cuenca, al tener un escenario grande, podemos poner todos los elementos como, por ejemplo, cuatro columnas gigantes que llamarán la atención del público seguro. Llevamos también traducción simultánea  con subtítulos para que todo el mundo pueda seguir la trama. 

¿Ha crecido en los últimos años el público al que le interesa la ópera?

Sí, esta mucho mejor ahora que en el año 1994 que fue cuando empecé en esto. Ahora hay muchísima más afición y conocimiento sobre ópera y hay más teatros donde poder ir a disfrutar de una obra de este tipo. Cuando empezamos a llevar la ópera por las provincias de España no había apenas público, pero ahora sí que hay mucha gente interesada. 

¿Cada vez ven más jóvenes entre el público?

Desde hace tiempo estamos trabajando para lograr acercar la ópera a la gente joven, pero nos falta apoyo en televisión o en redes sociales, que son los canales por los que podemos llegar a ellos. Por ejemplo, constantemente están viendo partidos de fútbol o conciertos de pop, pero falta esa difusión de la ópera. Falta que se familiaricen más, pero cada vez estamos más cerca. Además, el interés por ir al teatro es algo que se transmite de padres a hijos, yo siempre digo que la ópera es como el fútbol, la gente que se aficiona se vuelve fanática. Es cierto que, al haber precios especiales para los jóvenes, al igual que ocurre con la gente mayor, se animan más a probar. 

 

No es la primera vez que viene a Cuenca, ¿cómo suelen recibirles los conquenses?

Siempre ha venido mucha gente a vernos al Teatro-Auditorio, esperamos que esta vez sea igual. Cuenca es una ciudad preciosa, cada vez que voy me parece más maravillosa. 

 

Su compañía recorre los teatros de todas las provincias de España, ¿es importante acercar la cultura a todos los puntos?

Por supuesto, hay que llevar la ópera a los teatros de provincias. Antiguamente solo iba la gente adinerada o que tenía medios económicos porque había pocos teatros y las entradas eran carísimas. Bilbao, Valencia, Sevilla, Madrid y Barcelona siempre han estado entre los grandes teatros del mundo y eso se mide en función del dinero que tienen, al igual que ocurre con los equipos de fútbol. La gente que no vive en esas grandes capitales agradece muchísimo que este tipo de espectáculos lleguen a sus ciudades. Además, ahora los precios son bastante económicos, hay entradas de 300 euros, pero también de 40 o de 20, con descuentos para jóvenes, para la tercera edad. Todo está mucho más repartido y me alegra mucho que sea así porque, al final, lo que queremos es acercar la ópera a todos los ciudadanos.