Derrota entendible y quizás también esperable del Conquense ante el Rayo Majadahonda (2-0), líder del grupo que apunta directo al ascenso. El cuadro blanquinegro compitió y aguantó bien en defensa, si bien le faltó algo de mordiente arriba y no pudo hacer nada ante dos destellos de calidad del cuadro majariego.
Como cabía esperar, el Rayo Majadahonda imprimió un ritmo alto desde los primeros compases. El Conquense aguantaba bien las primeras embestidas majariegas, aunque con el paso de los minutos conseguían finalizar con mayor claridad.
Entre esas ocasiones destacaba un chut de Yuya Yoshimura -ex balompédico y muy querido en el club- a las manos de Adri López. Caracoleó el nipón en una de las jugadas posteriores para cedérsela a Vidal, quien no encontraba portería por poco. Volvió a insistir Yuya con un balón filtrado a Ilies, quien ponía un balón ajustado al palo con muy buena intención. Minutos después, Yuya llegaba a cabecear un balón completamente solo, si bien la trayectoria no engañó a Adri López.
Varias finalizaciones del Rayo Majadahonda y no estaba en su mejor momento la Balompédica, que encontró un filón antes del descanso con un cabezazo de Nacho Ruiz que se marchó fuera.
Más peligro del conjunto majariego en la segunda parte: Yuya, haciendo gala de su calidad, se inventó un lejano disparo con rosca que se estrellaba en el larguero. Fabricó una buena jugada a continuación el Conquense con una conexión de David Soto con Kain, quien le servía desde la banda un balón por alto a Álvaro Sánchez para que el 9 se sacase un limpio cabezazo que no encontraba portería.
Seguía resistiendo bien el Conquense, que sufrió un varapalo en una jugada sin aparente peligro: Plomer, desde la media luna, se abrió paso hacia la derecha y se inventó un disparo por el primer palo que pilló a Adri López totalmente por sorpresa. 1-0 y este destello de calidad inesperado desequilibraba el encuentro en el 59.
Trató de meterse en el partido el Conquense, pero costaba mucho crear arriba. No llegó a protagonizar ocasiones de peligro el conjunto blanquinegro, que en el 76 sufría otro gol en contra. De nuevo, llegaría tras un destello rival. Iñigo Ramos, recién ingresado al campo, se hacía con un balón suelto en el flanco derecho del área y corría hasta la línea de fondo, donde caracoleó para colarse entre dos jugadores, abrirse paso y rematar al segundo palo. Auténtico golazo para el 2-0.
En el 83, más problemas para el Conquense cuando se quedaba con 10: David Soto recibía la tarjeta amarilla antes de botarse un córner rival -el árbitro indicó que la falta fue antes, por lo que no hubo penalti- y, en las protestas del propio amonestado, vio la cartulina roja.
Pujó el Rayo Majadahonda en busca del tercero y casi lo consigue Diego Rodríguez, a quien le llegó un balón desde la banda izquierda que un compañero no llegó a rematar por poco. No se lo esperaba el local, que envió el remate fuera con todo a su favor.
2-0 y los tres puntos se quedaban en casa para el Rayo Majadahonda. El líder no le concedió muchas opciones a un Conquense que se queda en la séptima posición de la tabla y que tratará de redimirse en La Fuensanta la próxima semana cuando reciba al CD Quintanar del Rey en un emocionante derbi provincial.