Labores de la poda a pleno rendimiento en la ciudad
Probablemente les habrá visto trabajar en estos días por distintos puntos de la ciudad de Cuenca. Algo más de una veintena de operarios, entre personal del Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento y empleados de la empresa adjudicataria del mantenimiento de los parques y jardines de la capital ‘Cauler, S.L.’ se emplean a fondo desde hace unas semanas en las labores de poda de los árboles y arbustos de parques, jardines y viales de la ciudad. Trabajos a pleno rendimiento que se inciaban a mediados de diciembre con el apeo o corta de las ramas y árboles que presentaban algún peligro para las personas y que ahora se centran en la poda.
Y es que, tal y como explica, Rafael Martínez Yuste, gerente de Cauler, S.L., el Plan de Podas 2021/22, resultado de una revisión pormenorizada del estado de todas y cada una de las zonas verdes de la ciudad, establece una serie de preferencias en las labores a acometer a lo largo de la campaña, de tal manera que fija unas “urgentes” por razones de seguridad de los ciudadanos y los bienes y otras de prioridad alta, media y baja, que marcan el orden y desarrollo de los trabajos, que se prolongarán hasta mediados de marzo.

Es por eso, según detalla Francisco Domínguez, coordinador técnico y director en funciones de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Cuenca, que los primeros trabajos ejecutados en este campaña a mediados de diciembre se centraron en la tala, entre otros, de un olmo junto a la iglesia parroquial de La Paz, un cedro en la calle Nuestra Señora del Buen Sucesos, varios ailantos en Santa Mónica y una serie de pinos en la entrada a la ciudad; concretamente, en la margen derecha de la A-40, en sentido Madrid.
Casos todos ellos que, según subraya Martínez Yuste, presentaban algún peligro, bien para las personas o bien para los bienes. Y es que, tal y como recalca, “hay árboles que, muy a nuestro pesar, hay que talar y retirarlos, puesto que lo primero y más importante es la seguridad de los ciudadanos; eso sí, en todo momento, intentando aplicar criterios técnicos con la intención de conservar el mayor número de árboles posible”. De hecho, ambos profesionales no dudan en insistir en que a los primeros que les duele talar un árbol es a ellos, porque, precisamente, se dedican a su cuidado y mantenimiento.
Unos trabajos éstos, los de urgencia y prioridad alta, que ya se encuentran ejecutados a más del 60 por ciento, por lo que se acercan ya al ecuador de la campaña, centrada ahora en la poda de los árboles y arbustos del barrio de Villa Luz.

BUEN ESTADO
Estas labores forman parte del mantenimiento constante de las zonas verdes y los 14.260 árboles y arbustos existentes a lo largo y ancho de la ciudad, que posibilitan, tal y como remarcan ambos profesionales, las zonas verdes de la capital gocen en la actualidad de “un buen estado de salud”. No en vano, “se actúa de inmediato en cuanto se detecta un árbol con alguna enfermedad”, explican. Algo que, según agregan, permitió, por ejemplo, que los efectos de la borrasca Filomena, que tantos estragos ocasionó en otros puntos de la provincia y del resto del país, fueran prácticamente nulos en estas zonas de la capital conquense.
Las acciones contempladas en el Plan de Podas de este año van desde la reducción de la copa y altura de los árboles para permitir una mejor gestión y minimizar riesgos hasta limpiar todas las ramas secas, rotas o en deficiente estado fitosanitario, pasando por la ‘poda de formación’ de los ejemplares jóvenes, la poda ornamental de setos o ciertos árboles y la eliminación de chupones.
De entre las muchísimas especies arbóreas repartidas por toda la ciudad, los chopos son los más problemáticos para este servicio. Y es que, según dicen, se trata de un árbol con una madera muy quebradiza que crece muy rápido y se deteriora, en consecuencia, también con mucha rapidez, lo que genera con frecuencia ramas secas a punto de caer, que suponen todo un riesgo para el viandante. A ello se suma el hándicap de que están diseminados por toda la ciudad, lo que complica, más si cabe, su mantenimiento. No obstante, puntualizan que, afortunadamente, no son los más numerosos en la ciudad, ya que esos son el platanero (Platanus hispanica), el almez (Celtis australis) o el castaño de indias (Aesculus hippocastanum). Aun así lo tienen claro y no dudan en afirmar que, de manera generalizada, los conquenses pueden disfrutar de unas zonas verdes sanas y en muy buen estado.
