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Las caras de la pandemia

“Era muy impactante ver las calles totalmente desiertas”

Gustavo -José Sánchez y Antonio Tejeda, periodista y cámara de RTVE en Cuenca, respectivamente, creen que la sociedad es consciente del importante trabajo desarrollado por los medios en estos meses de pandemia
“Era muy impactante ver las calles totalmente desiertas”
Gustavo Sánchez (i), junto a su compañero Antonio Tejeda.// Foto: Saúl García
16/03/2021 - Miguel A. Ramón

En este año de pandemia y, en especial, durante el estado de alarma, la información se convirtió en un bien más que preciado no solo ante el absoluto desconocimiento en torno al coronavirus, su comportamiento y propagación, sino también por la necesidad de que la sociedad fuera partícipe de todos y cada uno de los pasos que se daban en la lucha contra la pandemia. Una circunstancia que, sin duda, situaba a los medios de comunicación en un lugar destacado. Y, de hecho, cuando toda la población estaba confinada en sus domicilios, estos profesionales se echaban a la calle en busca de esa información tan demandada por todos.

Gustavo-José Sánchez y Antonio Tejeda, periodista y cámara de televisión de RTVE en Cuenca, respectivamente, son dos de esos profesionales que la pandemia no solo no les relegó al teletrabajo en casa, sino, todo lo contrario, les mantuvo al pie del cañón, puesto que la actualidad mandaba.

No ha sido fácil y el miedo ha estado ahí, sobre todo, por esa incertidumbre que rodeaba todo lo relacionado con la pandemia. “Al principio había mucho desconocimiento sobre el coronavirus y cómo se propagaba realmente, lo que sin duda te hacía ir con un poco de miedo y, ante todo, con mucha, mucha precaución”, apunta el periodista Gustavo Sánchez. Tal era la sensación inseguridad que, según el cámara de televisión, Antonio Tejeda, “hubo momentos que vivimos con cierto miedo, no solo por uno mismo, sino, sobre todo, por tu familia”. No en vano, en su rutina diaria, en especial durante las primeras semanas, “cuando llegaba a casa no tocaba a nadie hasta que no me duchaba, además de dejar la ropa en la terraza, por si acaso”, explica.

Prevención y más prevención. Nada parecía suficiente. De hecho, según recuerdan, en el trabajo pusieron en marcha un plan de contingencia, por el que los periodistas iban a la redacción uno cada día, los equipos de emisión de radio se sacaron de la emisora e, incluso, Tejeda se llevó la cámara y resto del equipo de televisión a su casa. La cuestión era adelantarse a cualquier problema.

"Tal era la sensación de inseguridad e incertidumbre que “hubo momentos que vivimos con cierto miedo, no solo por uno mismo, sino, sobre todo, por tu familia