Así se prevé la integración de los terrenos de Adif en Cuenca
La integración urbana de los terrenos ferroviarios en desuso de Cuenca da un nuevo paso con la publicación del borrador del convenio que se quiere suscribir entre Adif, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Cuenca para la redacción de los instrumentos de planeamiento necesarios que permitirán transformar la antigua infraestructura ferroviaria en un nuevo eje vertebrador de la ciudad.
Desde este jueves está publicado en el tablón de anuncios del Consistorio tanto el texto del convenio como los anexos al mismo con los planos y mapas urbanísticos, en el que se detalla que este acuerdo tiene como objetivo ordenar urbanísticamente los terrenos correspondientes a la traza de la línea ferroviaria Tarancón - Utiel a su paso por la capital conquense, así como su entorno inmediato, con el fin de adaptarlos al entramado urbano, mejorar la cohesión entre barrios y convertir este corredor en un espacio estructurante para la ciudad.
Según recoge el documento, el ámbito de actuación se extiende a lo largo del antiguo trazado ferroviario que atraviesa Cuenca desde el paso a nivel hasta el puente de la Ronda Oeste junto al polígono Campsa, incluyendo los suelos colindantes que requieren una transformación urbanística. En uno de los anexos se muestra la continuidad del corredor y su conexión con distintos barrios de la ciudad, desde las zonas consolidadas hasta los espacios aún pendientes de desarrollo.
Así, el primer gran cambio sería la nueva conexión entre las calles Paseo San Antonio y Mariano Catalina, generando una nueva calle que unirá las dos partes de la ciudad evitando así que tanto conductores como viandantes tengan que ir hasta el paso a nivel para circular entre las dos zonas de la ciudad.
La segunda conexión es entre las calles Hinojo y Álvaro de Luna, a la que seguirá el vial ya existente, la calle Orégano. Precisamente, desde este vial partirá un bulevar desde el que se abrirán nuevas conexiones hacia otras partes de la ciudad como la proyectada con la calle Cerro Gordo y una segunda que uniría este bulevar con las calles Ronda San José y la nueva comisaría de Policía Nacional con la calle Los Palancares y el estadio Obispo Laplana.
También se daría continuidad a la calle Sebastián de Covarrubias para que tuviera salida al bulevar y se proyecta la construcción del vial entre la nueva comisaría y la calle Ortega y Gasset, cuyo proyecto de ejecución está hecho a la espera de financiación para poder completarlo. Además, también se prevé una actuación integral en el Paseo del Ferrocarril.
Del mismo modo, el proyecto urbanístico también prevé la generación de nuevos viales que generarían manzanas dentro de los terrenos de Adif, con la urbanización del terreno entre las vías y los nuevos juzgados, el entorno entre el polígono Campsa y las vías o todo lo que circunda la ermita de San Isidro junto a la Ronda Oeste. Asimismo, está proyectado en el puente de la ronda con las vías una rotonda, desde la que partirá el nuevo vial al AVE que construirá el Gobierno regional y que está en fase de redacción de proyecto.

El convenio establece que será el Ayuntamiento de Cuenca quien promueva y licite la redacción del instrumento o instrumentos de planeamiento más adecuados, ya sea dentro del PGOU vigente o mediante su innovación, mientras que la Junta de Comunidades asumirá la coordinación y tramitación de los procedimientos urbanísticos, ambientales y patrimoniales necesarios. Por su parte, Adif se compromete a financiar íntegramente la redacción del planeamiento, con un coste máximo estimado de 230.000 euros, además de facilitar la información técnica y patrimonial de los terrenos afectados.
Uno de los aspectos clave del acuerdo es la desafectación de los suelos ferroviarios, que Adif deberá realizar en un plazo máximo de tres meses desde la firma del convenio. Asimismo, se contempla la retirada de carriles, traviesas y demás elementos de la superestructura ferroviaria, salvo aquellos tramos que, por decisión conjunta, se conserven como elementos ornamentales o de memoria histórica dentro del futuro diseño urbano.
El convenio también prevé la cesión anticipada y gratuita de los terrenos de la antigua traza ferroviaria al Ayuntamiento de Cuenca, una vez cumplidos los trámites legales, lo que permitirá avanzar en la ejecución del nuevo planeamiento. Estos suelos se integrarán en el dominio público municipal y servirán de base para desarrollar nuevos espacios urbanos, dotaciones, zonas verdes y posibles itinerarios peatonales y ciclistas, en línea con los objetivos de cohesión y movilidad sostenible recogidos en los acuerdos previos.
La ejecución y seguimiento de todo el proceso se canalizará a través de una Comisión de Seguimiento integrada por representantes de las tres administraciones, que se reunirá al menos cada seis meses. Este órgano será el encargado de velar por el cumplimiento del convenio y de resolver las cuestiones técnicas que vayan surgiendo durante la redacción y tramitación del planeamiento, que marcará el futuro de uno de los principales corredores urbanos de la ciudad.