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Las Pedroñeras

“Tenemos un compromiso decidido con el sector agroalimentario”

Globalcaja patrocina el mayor evento dedicado al ajo de la provincia y durante todo el año ayuda a la promoción de los productos de las cooperativas conquenses
“Tenemos un compromiso decidido con el sector agroalimentario”
29/07/2018 - G. D.

Globalcaja vuelve a respaldar la Feria Internacional del Ajo de Las Pedroñeras. Algo que lleva haciendo desde sus mismos inicios en aras de colaborar con un sector fundamental para la economía de la provincia como es el agroalimentario. Entrevistamos al director de Banca Rural de Globalcaja, Alberto Marcilla.

¿Qué supone para Globalcaja patrocinar la FIDA?

Estamos desde el primer año porque en Globalcaja tenemos un decidido compromiso con la generación de valores del sector agroalimentario, una generación que enfocamos desde la promoción de sus productos, y ahí el ajo es un producto estrella de nuestra región por su calidad y orientación al mercado exterior. Esa promoción la hacemos en ferias locales, provinciales, regionales, nacionales e internacionales. Hemos llegado incluso a hacer ferias internacionales donde no las había, como la Feria Mundial del Vino a Granel de Ámsterdam, sin complejos y con el deseo de generar valor en un sector como el del vino: donde no hay una feria, la creamos. Esa generación de valor no solo la hacemos en cuanto a promoción de producto, sino, también, en ayuda a la comercialización, formación a los consejos rectores, asesoramiento... Lo hacemos a través de un departamento de comercio exterior que desde la cercanía ayuda a las cooperativas, que en la mayoría de los casos son pequeñas y no tienen capacidad para salir al mercado exterior con garantías.

¿Se conoce en el exterior lo suficiente el ajo de Las Pedroñeras? Porque hay competencia, sobre todo del ajo chino…

Nos pasa en estas cosas como con todos los productos agroalimentarios, también con el vino o el aceite. Al final, lo que tenemos que tener es formación e información, y ser nosotros mismos los primeros defensores de nuestra tierra. No puede darnos igual un ajo chino que un ajo de Las Pedroñeras, un vino de donde sea, que siempre nos parece mejor, que uno de nuestra tierra, un aceite, el que sea, que uno de nuestra tierra. Cuando vamos a un restaurante somos los primeros que tenemos que decir: “yo quiero un vino de aquí, un aceite de aquí, un ajo de Las Pedroñeras”. Es cierto que hay veces que nos obsesionamos mucho con los localismos. Yo siempre pregunto de qué región de China son los ajos, pero nadie me sabe responder. En nuestro caso, al salir al exterior es imposible que alguien sepa dónde están Las Pedroñeras, pero esa diferenciación nos ha de servir no por la localización geográfica del sitio, sino por su marca de calidad. Es un producto que lleva aparejado una calidad extraordinaria, como recientes estudios están demostrando, porque tiene efectos antibióticos, rejuvenecedores… Y todas esas cualidades hay que ponerlas en valor.

Mantienen un convenio con cooperativa El Santo para, precisamente, investigar las cualidades de los ajos…

Efectivamente, al final se traduce en crear herramientas para crear diferenciación de producto, su puesta en valor. No es otra cosa.

¿Están más o menos modernizadas las cooperativas?

Se ha dado un salto cualitativo en los últimos años tremendo. Un cambio obligado por todo: por el mercado, por el impulso de los socios que han remodelado sus explotaciones, con planes de reestructuración en el caso del vino, donde se han renovado variedades al tener nuevos sistemas de elaboración. Para esto nosotros tenemos el citado departamento de comercio exterior y, desde el año 90, un Programa de Gestión Integral de las Cooperativas que está en continuo proceso de desarrollo, ahora mismo en proceso de cambio, con nuevas aplicaciones de trazabilidad. Una herramienta a disposición de las pequeñas cooperativas que lleva absolutamente toda su gestión y que ha dado un salto con la App GlobalCampo, a través de la cual cooperativas y agricultores pueden gestionar el cuaderno de campo de su explotación desde el propio móvil.

Incluso tramitan las declaraciones de la PAC, tan importantes para el campo...

Sí. El 70 por ciento de los municipios donde tenemos oficina tienen menos de 1.500 habitantes. Eso hace que nuestras preocupaciones sean las preocupaciones de nuestros clientes, que en muchísimos casos son agrícolas. Nosotros somos además cooperativa de crédito y nos sentimos muy unidos al sector agrario y a las cooperativas. Eso hace que solucionemos los problemas de la PAC. De hecho, hacemos el 50 por ciento de los expedientes, unos 45.000. Cuando llega el periodo de la PAC nos volcamos así con todos los medios personales y materiales del departamento de Banco Rural, compuesto por treinta personas, poniendo a disposición de todos los agricultores un departamento especializado para asesoramiento e información de todas las actividades. No solo hacemos además la tramitación de su solicitud, sino también su seguimiento. Además, en dos semanas vamos a realizar 20 jornadas entre las cuatro provincias de información sobre las ayudas de los jóvenes y de mejora de las explotaciones. Nos gusta el cuerpo a cuerpo, que la gente pregunte, participe: ser cercanos.