Papeleras ilustrantes para educar, concienciar y promocionar la cultura
El entorno de los molinos de viento de Mota del Cuervo luce desde el pasado verano más limpio y cuidado a la par que más creativo y participativo. La razón lleva el nombre de ‘Papeleras Ilustrantes’, una iniciativa de la Asociación Amigos de los Molinos de Mota del Cuervo que aúna sostenibilidad, educación y cultura cervantina.
Y es que, cansados de ver cómo alrededor del emblema turístico de Mota del Cuervo se amontonaban latas, basura orgánica, bolsas u otros desperdicios, idearon un proyecto de papeleras único que este 2026 ha llegado hasta la Feria Internacional del Turismo (Fitur) en Madrid.
Vio la luz el pasado 28 de julio con la instalación de 35 papeleras en el entorno de los Molinos de viento de Mota del Cuervo, uno de los principales reclamos turísticos de la localidad, tal y como explica Rafael Peñalver, presidente de la asociación Amigos de los Molinos. “Hablamos con el Ayuntamiento y entendimos que no bastaba con poner papeleras sin más; queríamos un proyecto que cuidara el entorno y, sobre todo, que implicara a la gente”, sostiene.
Tras obtener el respaldo del Ayuntamiento de la localidad, diseñaron una papelera que se integraba perfectamente en el entorno, siendo miniaturas de molinos fabricadas en metal. Sobre ellas se adhieren vinilos ilustrados, que se van a ir renovando cada curso escolar con temáticas diferentes para que tanto estudiantes del colegio como del instituto de la localidad sean partícipes cada año de este proyecto.
Todo ello porque las papeleras no se han ideado solo para que visitantes y vecinos tiren aquí sus desperdicios, sino que se han concebido también como una herramienta para la concienciación medioambiental y la promoción cultural.
Así, cada curso académico los alumnos de sexto de Primaria y tercero de ESO, organizados en grupos, trabajan sobre un eje común, que en la primera edición ha sido los capítulos de la primera parte de Don Quijote de la Mancha.
“A cada grupo se le asignó un capítulo del libro, y los alumnos realizaron un dibujo que lo representara, un breve texto resumen y un audio explicativo”, detalla Peñalver. Todo ese contenido se integra en un código QR colocado en cada papelera, accesible para cualquier visitante. “Así garantizamos un acceso universal, también para personas con dificultades de lectura”, añade.
El resultado es un recorrido cultural al aire libre ya que paseando entre molinos, el visitante puede leer y escuchar buena parte de la primera parte del Quijote. “Es algo muy original, algo único en toda la Unión Europea”, afirma el presidente de la asociación.
RESULTADOS
El impacto tras instalar estas papeleras se ha notado rápidamente, con un entorno más limpio. A juicio de Peñalver, se ha generado un sentimiento de responsabilidad compartida, especialmente entre los más jóvenes. “Hemos oído a niños decir: ‘voy a tirar el papel en mi papelera’”, comenta orgulloso de los resultados del proyecto.
Además, los datos respaldan esa percepción, puesto que los códigos QR superan ya las 8.000 descargas desde finales de julio, una cifra notable para un municipio como Mota del Cuervo.
‘Papeleras Ilustrantes’ no se detiene, puesto que dentro de esa renovación anual de los vinilos ya se está trabajando en el eje de este año, que será la flora del Quijote. “Trabajaremos plantas que aparecen en la obra y que existen en el entorno como son las amapolas o las encinas, y queremos que este año los jóvenes se identifiquen con la botánica local y con su paisaje”, explica.
Además, el proyecto cuenta con un vídeo realizado por alumnado del grado en Formación Profesional de Informática del instituto y dirigido por una joven profesional local del ámbito audiovisual. Esta pieza, que ha sido proyectada estos días en Fitur, muestra los orígenes del proyecto y cómo los diferentes alumnos implicados fueron elaborando los primeros 35 vinilos que decoran las papeleras ilustradas.
Unas papeleras que se han convertido en pequeños guardianes de la Sierra moteña donde cada una homenajea a Cervantes, narra un capítulo de la historia del pueblo que muestra a sus lectores cómo cuidar el presente.
Con creatividad, educación y participación ciudadana, las papeleras de Mota del Cuervo han dejado de ser simples contenedores para convertirse en símbolos de cuidado, identidad y cultura compartida.