Sin comentarios
Tengo un compañero, Rubén, que defiende que lo mejor de muchas noticias son los comentarios de la gente. Llevo dándole vueltas un tiempo y, quizás, los comentarios podrían ser el cuarto género literario; la gran aportación de nuestra civilización a la literatura. Al fin y al cabo, ¿qué es la literatura sino el arte que usa la palabra como instrumento y que representa la emoción y el pensamiento de un pueblo…? Y, seamos sinceros, nuestros tiempos ya no caben dentro de la épica, la lírica o el drama. Y es que sucede que, en el tiempo de la imagen, esta se hace viral gracias a los comentarios. Esto es lo que les ha sucedido a los hermanos Caño o Cañocayetanos. Porque, como dice Rubén, lo mejor son los comentarios. Y es que ellos son solo una excusa para el comentario, que es lo importante. Y alguno pensará que esos comentarios son, claramente, comedia. Pero, como toda comedia, se vuelve drama cuando carece de épica; y esto ya es otro género. La Cadena SER tuvo que retirar de sus redes el vídeo del desahucio de una familia de Badalona, con niño incluido, por los comentarios de odio y mofa ante el dolor ajeno. Quizás, en realidad, deberíamos hablar de géneros literarios para ricos y para pobres. Al fin y al cabo, desde siempre, a la desgraciada del pueblo le hacían un bombo o la preñaban, mientras que las princesas y las reinas del «couché» estaban en estado de buena esperanza. El problema es que las palabras de antes se las llevaba el viento; los comentarios de ahora quedan y se acumulan como el odio de los frustrados que los escriben.