“La vida y el destino siempre ofrecen una oportunidad”
Hay proyectos literarios que por la razón que sea esperan su momento. A veces durante años e incluso durante décadas. Fernando Polo (Madrid, 1959) lo sabe bien. El historiador y escritor afincado en Cuenca acaba de publicar ‘Situaciones inesperadas’, una novela que llevaba más de veinte años guardada y que ahora ha decidido compartir con los lectores.
La obra, que supone su debut editorial en la narrativa, gira en torno a Martín, un hombre “atrapado en una vida que ya no reconoce como propia”. Convencido de que ha llegado a un callejón sin salida, decide poner fin a su existencia. Sin embargo, la historia toma un rumbo inesperado y lo conduce a una experiencia en la que pasado y presente se entrelazan, obligándole a replantearse quién es realmente.
“Martín somos todos”, resume Polo al hablar de un personaje que representa a tantas personas que en algún momento sienten que las expectativas de juventud han quedado atrás y que la vida discurre por caminos muy distintos a los imaginados. “Es alguien que se da cuenta de que tiene un trabajo que no le gusta, una vida que no le gusta o un futuro profesional que no le satisface. Es un derrotado que decide que no quiere seguir viviendo la derrota”.
Pero ‘Situaciones inesperadas’ no es una novela pesimista. Su autor insiste en que el verdadero eje de la historia es la capacidad humana para rehacerse cuando todo parece perdido. “Creo que todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad”, afirma. Una convicción que atraviesa toda la narración y que nace tanto de su experiencia personal como de las historias que ha conocido a lo largo de su vida.
“Yo creo en la resiliencia porque la he vivido. Me ha pasado a mí, les ha pasado a mis amigos y les ha pasado a mis familiares. No hace falta que te toque la lotería. A veces basta con una persona, una noticia inesperada o una circunstancia nueva para que la vida cambie”.
La novela incorpora además un segundo plano narrativo que traslada al lector a los años de la Segunda República y los inicios de la Guerra Civil. “Siempre que puedo sitúo alguna parte de mis historias en la República. Es una época que conozco y que me interesa mucho”.
Sin embargo, más que ofrecer una lectura política del pasado, el autor reivindica una mirada abierta sobre la historia. Considera que las sociedades deben ser capaces de asumir su memoria colectiva sin complejos y sin convertirla en motivo de enfrentamiento. “Nuestro pasado debe ser nuestro y de todos”, sostiene.
Aunque nació en Madrid, Fernando Polo mantiene una estrecha vinculación con Cuenca desde hace más de cuatro décadas. Llegó a la ciudad siendo muy joven, formó aquí su familia y desarrolló gran parte de su carrera profesional en la antigua Caja de Ahorros de Cuenca y posteriormente en Caja Castilla-La Mancha: “Me casé con una conquense, tengo dos hijos conquenses y he vivido prácticamente toda mi vida aquí. Cuando estoy fuera no digo que soy de Madrid; digo que soy de Cuenca”.
La publicación de ‘Situaciones inesperadas’ supone además el cumplimiento de una aspiración largamente aplazada. El propio autor reconoce que la novela fue registrada en el Depósito Legal de Castilla-La Mancha en 2012, aunque había sido escrita bastante antes. Durante años permaneció inédita, a la espera de que llegara el momento adecuado para dar el paso definitivo: “La tenía en el cajón desde hace más de veinte años. He tenido que cambiar referencias, actualizar algunas cosas y adaptarla al tiempo actual, pero la historia seguía ahí”.
La decisión de publicarla responde también a una filosofía vital que resume en una frase sencilla: “Cualquier momento es bueno para hacer lo que uno quiere hacer”. Una idea que parece encajar perfectamente con el mensaje de la novela y con la propia trayectoria de su autor.
Lector apasionado y admirador de escritores como Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges, Javier Marías o Philip Roth, Polo defiende una literatura cercana a las emociones humanas y a los grandes interrogantes que acompañan a cualquier persona a lo largo de su vida. ‘Situaciones inesperadas’ habla precisamente de eso: de las decisiones que tomamos, de las que dejamos pasar y de las oportunidades que aparecen cuando creemos que ya no queda ninguna. Una historia que ha esperado más de veinte años para llegar a los lectores y que, de alguna manera, demuestra que nunca es demasiado tarde para abrir una puerta que parecía cerrada.