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“Pornografía, prostitución y trata son el triángulo de las Bermudas contra la mujer"

La directora de cine y activista reflexiona sobre la falta de educación sexual y las consecuencias que esto tiene en jóvenes que acaban normalizando este “negocio turbio”
“Pornografía, prostitución y trata son el triángulo de las Bermudas contra la mujer"
Foto: Saúl García
16/03/2024 - Dolo Cambronero

Era modelo y presentadora de televisión hasta que se encontró con Irina, una joven rusa esclava sexual que supuso un punto de inflexión en su vida. “Conocerla me demostró que los destinos no son los lugares sino las formas diferentes de ver la vida”, rememora ahora Mabel Lozano (Villaluenga de la Sagra, Toledo, 1967), que se convirtió entonces en una activista en defensa de los derechos de las mujeres empezando una carrera en el mundo del cine que le ha hecho ganar dos Premios Goya por los cortometrajes documentales Ava y Biografía del cadáver de una mujer. En el marco del programa de actos del 8M, estos dos títulos se visionaron esta semana en Cuenca, donde la cineasta también mantuvo un encuentro con alumnado universitario a cuenta de la proyección de su obra Pornoexplotación.       

¿Cómo reacciona el alumnado ante sus documentales? 

La pornografía es lo que más despierta su interés. Pornografía, prostitución y trata sexual son lo que llamamos el triángulo de las Bermudas de explotación de las mujeres, de violencia contra las mujeres y, en el caso de la trata, de delito terrible contra las mujeres. Los chavales ven la pornografía como algo más relacionado con el ocio, con el divertimento que con lo que es, un negocio turbio que deja víctimas de un lado y del otro de la pantalla. De un lado, porque necesita millones de mujeres para hacer todos sus contenidos. Les he dicho: ¿de dónde creéis que salen? Muchas son captadas igual que en la prostitución. También la he vinculado con las manadas. En los últimos años, más de 200 manadas han sido judicializadas y son chavales cada vez más jóvenes. ¿Dónde lo han visto? En el porno y además han normalizado los contenidos más duros. Un chaval que no tiene educación sexual acaba pensando que eso es normal y violando a una niña con sus amigos, sintiendo cohesión de grupo, impunidad...

¿Qué hay detrás del porno? 

Detrás de la pornografía hay, por ejemplo, miles y miles de gigas de contenido robado. Tú le mandas a tu novio un vídeo muy sexy y cuando se acaba la relación, si quiere lo sube a la nube y ese vídeo puede aparecer en Pornhub. Y también hay plataformas que tienen violaciones, agresiones sexuales...  Detrás del porno hay machismo y misoginia. En la pornografía, el sujeto es el hombre y la mujer es el objeto puro y duro. Su sexualidad no importa. Está hecha por hombres y para hombres. Y detrás de la pornografía hay prostitución y detrás de esta, en muchos casos está la trata. Millones de esos contenidos también se hacen a través de vender esto como una oportunidad para las mujeres, que van a ganar mucho dinero. La realidad es que enseguida son desechadas y que los vídeos que se suben a la nube, jamás se pueden recuperar. 

Háblenos de Ava, ganador de un premio Goya.

A Ava la captaron a través de Facebook, que es la forma de captación ahora. Los proxenetas no necesitan ir a los países de origen. Ponen un anuncio en redes sociales y ya lo tienen. O ven que hay una chica muy jovencita que se ofrece para cuidar niños, con lo cual ya se percibe que es vulnerable. Las redes sociales son un sitio de reclutamiento. Ava es una niña colombiana con discapacidad adoptada por una chica española. Cuando tiene 17 años, la captan a través de las redes sociales y la explotan en un club de Valencia. Es una niña con una mochila de mucha negrura a la que drogaban todas las mañanas. Cabe preguntarse por los hombres que compraban a una menor drogada. Porque la prostitución tiene dos patas. ¿Por qué todos los días miles de hombres van a comprar a una mujer que si hubiera podido elegir no estaría ni contigo ni en ese lugar? Está porque tiene que dar de comer a sus hijos, porque necesita una oportunidad, porque necesita trabajo. Si hubiera podido elegir,  no estaría. Y es difícil salir de todo esto. 

Nunca se había hablado de mujeres con discapacidad en la explotación sexual. Y después de ir yo con Ava por muchos sitios, se desarticuló una red que tenía explotada a una docena de mujeres en Madrid, una de ellas con discapacidad intelectual. El documental abre un melón.

La pobreza es un caldo de cultivo para la prostitución.

La pobreza, la falta de herramientas, la violencia... Hay un estudio sobre las mujeres en situación de prostitución, las mujeres prostituidas que no prostitutas, que evidencia que vienen casi todas de unos entornos de mucha violencia. Muchas han sido violadas y agredidas sexualmente desde niñas. Por eso en muchos casos les cuesta salir del sistema de la explotación porque también han normalizado la violencia. 

Las guerras también son terribles para las mujeres. 

Por su puesto. Muchas mujeres que salieron de la guerra de Ucrania fueron víctimas de sumisión química. Las estaban esperando en la frontera con Polonia con botellas de agua, las metían en coches y aparecían en los burdeles de Levante.

“¿Por qué todos los días miles de hombres van a comprar a una mujer que si hubiera podido elegir no estaría ni contigo ni en ese lugar?"

¿Hacia dónde debería ir la legislación? ¿Hay voluntad política real de acabar con la prostitución? 

El presidente del Gobierno ha dicho hace unos días que va a hacer una ley abolicionista para España. Debe tenderse a eliminar la esclavitud. Pero o se hace bien y se dota de derechos a las mujeres, de alternativas, de trabajo, o metemos a 100.000 mujeres en exclusión social y a sus hijos. Entonces hay que hacerlo muy bien, con dotación económica, para que las mujeres puedan estudiar, formarse y tener una oportunidad. 

¿Y frente a los ‘clientes’? 

Una ley abolicionista multaría al demandante de sexo de pago y al proxeneta y dotaría de derechos a las mujeres de tal manera que si una mujer quiere y demuestra que está en situación de prostitución libremente, pueda hacerlo. La ley iría en contra de la explotación sexual salvaje que vemos todos los días. Y no se puede separar trata de prostitución porque el reclutamiento para explotar está en la trata.

Y desde el plano de la educación sexual, ¿qué se puede hacer frente a esta problemática?

He preguntado a los chavales: ‘¿Os han hablado de sexualidad en vuestras casas?’ Y han dicho que 'no', de forma unánime. Entonces, ¿quién viene a ocupar ese espacio que no estamos cubriendo con nuestros hijos e hijas menores a nivel familiar? Pues la pornografía, que es agresiva, adictiva, machista... Esa es la faena. Hay que hablar de sexualidad como una cosa maravillosa, transversal al ser humano, necesaria y no como pecado o como algo de lo que no hay que hablar. En los entornos familiares hay que hablar de todo con seriedad.

Conocer a Irina fue su punto de inflexión. ¿Por qué decidió encauzarse en el activismo? 

Hasta conocerla a ella, yo no sabía que convivíamos con esclavas sexuales en esos sitios que yo había normalizado porque en Castilla-La Mancha hay una gran cantidad de burdeles y de pisos donde hay prostitución. Somos una comunidad donde esta se ha normalizado y legitimado. Estamos en los primeros puestos. Es un ranking muy feo. Decidí visibilizar todo esto.

¿En qué proyectos está trabajando ahora? 

Estoy produciendo y dirigiendo un corto de animación que se llama Lola, Lolita, Lolaza, contado en primera persona y que habla sobre mi viaje con el cáncer de mamá, que es el de muchas mujeres en el mundo. Lo estrenamos en abril.