DIPUTACIÓN CUENCA CIRCUITOS DUATLON Y TRTIATLON
Más entrevistas: Fede Pizarro Ana Karina García Judith Mateo BARTOMEU TUR Patricia Plaza Mario Ezno James Rhodes Dark Grey Love Sergio López Miguel Campos

“Si miráramos con más amor y empatía, seríamos un poquito más felices”

La actriz gallega se sube este jueves a las tablas del Auditorio José Luis Perales para dar vida a Venus, una diosa mitológica, en la obra ‘El Amor Enamorado’
“Si miráramos con más amor y empatía, seríamos un poquito más felices”
15/06/2023 - Rubén M. Checa

En el mundo de la literatura se suele decir que una obra es clásica porque, aunque tenga varios centenares de años, sus temas siguen siendo muy actuales. Algo similar pasa con ‘El amor enamorado’, una obra escrita por Lope de Vega en el año 1630 donde el autor habla de la fidelidad en el amor y el amor imposible, el acoso, la lucha de un pueblo unido y el desafío al poder. 

El próximo 15 de junio, Mic Producciones trae al Teatro Auditorio de Cuenca esta obra en una versión de Fernando Sansegundo, con actores de la talla del conquense Rafa Núñez o Teté Delgado, quien anima a los conquenses a adquirir su entrada para disfrutar de la función “porque luego se lo van a contar y les va a dar rabia no haber estado presentes”.

¿Qué se va a encontrar el público? 

Un maravilloso y completo espectáculo que dará que pensar. En principio, ‘El amor enamorado’ es una comedia mitológica de Lope de Vega, que se escribió para hacerla con un aparataje tremebundo en el parque del Retiro de Madrid, pero nosotros lo hemos adaptado a los tiempos modernos, tanto la escenografía como el texto, con un verso que respeta de forma maravillosa a Lope y que se entiende perfectamente. La obra transcurre en un claro del bosque de Galicia porque el director, Borja Rodríguez, estuvo en Las Fragas do Eume y dijo que ese era el lugar perfecto para que se reúnan dioses, sombras y ninfas. Hay música compuesta especialmente para la función, momentos en los que se canta y baila, y además es comedia. 

También se revisa el mito de Apolo y Dafne. El primero persigue a la segunda, algo que antes se concebía como un coqueteo, pero nosotros evidenciamos que era acoso. Los dioses eran bastante soberbios, no aceptaban un no por respuesta y no aceptaban que la ninfa le dijera que no. No hay gran despliegue de efectos especiales, pero es una función muy bonita de ver, maravillosa de escuchar y el espectador va a disfrutar muchísimo, de verdad. 

 

En la obra interpreta a Venus...

Me extrañó cuando el director me propuso hacer verso, porque era mi primera función en teatro clásico, y cuando hablamos me dijo: “Vamos a divertir maravillando”. Pregunté que cómo, qué vamos a hacer, y entonces no dudé en apuntarme. Aparte quería una Venus alejada de las del pintor Botticelli, más lánguidas, y quería una diosa como probablemente fuera: egoísta, iracunda, vengativa... Decidieron que lo hiciera yo y encantada de la vida. 

 

¿Cómo ha sido la experiencia de adentrarse en el Siglo de Oro?

Iba con un poco de miedo, pero aprendí que el verso hay que decirlo de una manera natural. Ahora solo le tengo respeto, nada de miedo. Lo bueno que tiene es que es muy bonito, tanto decirlo como escucharlo, tienes que decirlo con respeto y sin exagerar como se decía antes. Quien no está acostumbrado a oírlo quizá piensa que es una cosa alejada de cómo se habla normalmente, pero en esta función no lo está tanto. Se entiende todo muy bien y es un placer escucharlo. 

Aparte hay un gran elenco, entre ellos el conquense Rafa Núñez.

A mí me dices Cuenca, y además de las Casas Colgadas, pienso en Rafa Núñez. Lo quiero muchísimo y me parece un actor no desperdiciado, porque trabaja muchísimo, pero tenía que estar mucho más arriba en su profesión porque es bueno, bueno, buenísimo. La primera vez que trabajé con él fue en Los Cuernos de Don Friolera, y también lo hicimos en El Pisito o un cortometraje en Cuenca. Estoy muy feliz cada vez que coincido con él y, a parte de admirarle muchísimo como actor, le quiero muchísimo. Es un tío que tenían que descubrirlo a lo grande porque es muy muy bueno. 

 

La obra ha recibido hace poco el galardón a Mejor Espectáculo de Compañía de Castilla-La Mancha en los premios Teatro de Rojas.

Todos estamos muy felices con ese galardón. Hemos tenido buenas críticas en diferentes festivales, pero un premio que te da el público, ostras. A las actrices y actores nos gusta mucho cuando el galardón lo da el público porque es cuando les ha gustado, han conectado, lo han entendido y eso es maravilloso. Estamos muy felices. 

 

¿Viene dispuesta a hacer reír a todo el que se siente en el Auditorio?

Es una comedia, pero no te creas que mi personaje es muy simpático. Lo que la diosa quiere es ser estupenda, y si no lo es, se venga. Para vengarme, mando a mi hijo, a Cupido, que se le hace referencia cuando se habla del amor enamorado. El amor hace que la gente siempre se enamore porque el amor es felicidad y amor. Luego, es una función en la que el pueblo se junta para luchar contra un gran desastre que es una serpiente que aparece y devora rebaños y pastores, y cuando los dioses bajan, digamos que hay un momento en que lo humanos deciden que, si los dioses no actúan de una manera digna, no son merecedores de que los adores, y entonces desaparecerían. Es un desafío al poder que los humanos ganan. Entonces hay que poder aplicarlo a nuestra vida común como a la política y cosas así.

 

Parecen temas muy actuales, ¿hoy en día falta un poco de amor?

La obra trata temas universales: el acoso, lucha de un pueblo unido, desafiar al poder, etcétera. Además, falta todo el amor del mundo, y una cosa que es la empatía. Si nuestros dirigentes tuvieran un poco más de empatía con lo que está pasando, creo que gobernarían de otra manera. Si lo hicieran con un poco más de amor, y en vez de estar peleándose entre ellos por querer tener el poder... El poder por el poder no sirve para nada. Claro que hace falta amor, empatía, una eliminación de egos gordísima, mirar a tu alrededor y ver lo que hace falta con una mirada de amor. A lo mejor así todos seríamos un poquito más felices. Pero lo que hay ahora es una obsesión por el poder. Y eso es una opinión mía personal. 

 

¿Algo que decir al público de Cuenca?

Estamos notando en la gira que el público no se ríe porque no quiere interrumpir, y lo hacen por lo bajo. Pero yo les digo que tienen que reírse a gusto cuando les haga gracia una cosa porque para eso es una comedia. A parte, con Cuenca tengo una relación estrecha y la quiero muchísimo, y por eso animo a todo el mundo que venga a disfrutar la función porque luego se lo van a contar y les va a dar rabia no haber estado. Es muy bonita, muy interesante y una maravilla de espectáculo. Así que les pido que se acerquen porque van a pasar una hora y tres cuartos disfrutando mucho.