"Esto es como un supermercado de lectura y cada persona escoge lo que más le gusta"
Hace 36 años Mari Luz González Herraiz (Cuenca, 1965) decidió emprender en Cuenca capital y abrió su propio negocio enfocado a la venta de prensa que, a día de hoy, se ha convertido en el famoso Kiosco Sánchez Vera. Un comercio que no podría haber puesto en marcha sin la ayuda y el respaldo de sus padres, Maximiliano y Cesárea, que “confiaron en mi en todo momento cuando apenas tenía 20 años”.
Nueve años después de la apertura se incorporó a la plantilla su hermana, Mari Nieves González Herráiz (Cuenca, 1963) y juntas sacaron adelante esta pequeña gran empresa a la que a diario acuden decenas de personas a comprar la revista o el periódico que leerán más tarde en casa. Y así, durante 36 largos años Mari Luz y Mari Nieves se han colado en la vida de sus clientes a los que consideran ya amigos e incluso familia. “Por aquí han pasado varias generaciones de cada familia, desde los abuelos a los nietos y le tenemos mucho cariño a la gente”, dice Mari Nieves.
Si bien, todo tiene un principio y un final y ellas han decidido cambiar de vida porque “este negocio es muy bonito pero muy esclavo y sacrificado a la vez”, señala la fundadora. Y es que, al igual que el trabajo del periodista no tiene horarios, los vendedores de prensa arrancan su jornada a las siete de la mañana y terminan a última hora de la tarde.
Sin embargo, el trabajo merece la pena pues “abres por la mañana y eres la primera persona en leer los titulares y esa es una sensación única”, recuerda Mari Luz que, a lo largo de su trayectoria, ha visto la vida pasar a través de las noticias: “Hemos vivido momentos boyantes a nivel económico, crisis y situaciones que pasarán a la historia”, apostilla.
Y es por eso mismo, por haber dedicado gran parte de su vida a vender prensa, que ahora quiere devolverle el tiempo perdido a su familia, en especial a su marido Ramón y su hijo Ricardo, a los que quiere recompensarles porque el kiosco solo cerraba el día de Navidad y Año Nuevo y ahora “tengo ganas de vivir”, dice.
Eso sí, durante estos casi cuarenta años detrás del mostrador, Mari Luz y Mari Nieves han sabido compaginar su trabajo en el kiosco con la crianza de sus hijos además de haber atendido a sus padres cuando ha sido necesario. Y es por ello que están orgullosas y satisfechas por el trabajo bien hecho y han buscado a una persona “trabajadora” para pasarle el testigo del kiosco. La nueva dueña es Pilar Guijarro Redondo (San Lorenzo de la Parrilla, Cuenca, 1963) que, desde hace unas semanas, es quien se encarga de despachar todo tipo de revistas, periódicos o golosinas, un mundo que desconocía y con el que se ha sorprendido porque “hoy en día parece que todos somos muy superficiales pero se venden muchísimas revistas especializadas de cultura o historia”, explica.
Si bien, su preocupación ahora es saber manejar el negocio con la misma soltura que lo han hecho Mari Luz y Mari Nieves, aunque también desea “mantener la clientela”.
“Esto es como un supermercado de la lectura y cada persona escoge lo que más le gusta. Por ejemplo hay gran parte de la clientela que compra los coleccionables de punto y para mí ha sido toda una sorpresa”, señala.
Apenas lleva unas semanas al frente del Kiosco Sánchez Vera pero tiene claro que quiere trabajar duro para mantener este negocio histórico mientras que Mari Luz y Mari Nieves lo dejan con tristeza pero a la vez con ilusión por empezar una nueva vida.