DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE CUENA FITUR
Es noticia en Empresas: Diputación de Cuenca Artesanía

El Mesón Jose baja la persiana

Su propietario, José Vicente Saiz Berges, quiere "descansar" después de toda una vida dedicado a la hostelería
El Mesón Jose baja la persiana
Foto: Saúl García
19/01/2026 - Paula Montero

La calle San Francisco ha perdido uno de sus establecimientos históricos. El Mesón Jose ha bajado la persiana después de 35 años de trabajo ininterrumpido, sacrificio y una forma de entender la hostelería que iba mucho más allá de servir comidas y bebidas.

Abrió sus puertas el 17 de marzo de 1991 y José Vicente Saiz Berges, su propietario, tenía entonces apenas 18 años, venía de trabajar en la restauración del Castillo de Moya y, por circunstancias de la vida, decidió embarcarse en esta aventura  hostelera junto a su hermana. “No sabía ni poner un café”, recuerda hoy con una mezcla de orgullo y emoción. Todo lo aprendió sobre la marcha, día a día, detrás de la barra.

Desde el primer momento, el Mesón Jose se construyó sobre una base clara de trabajo, sacrificio y trato familiar. Y funcionó. Tanto, que los clientes dejaron de ser clientes para convertirse en familia. Por su barra han pasado generaciones enteras de familias, vecinos del barrio, conquenses de toda la vida, visitantes, conocidos y desconocidos que acababan sintiéndose como en casa. “Aquí todo el que venía, venía a su casa”, resume su propietario.

Durante más de tres décadas, el bar ha sido un referente indiscutible de la hostelería conquense, siempre con la persiana subida desde primera hora de la mañana, con jornadas que comenzaban a las nueve y no entendían de festivos ni de ausencias. “Nadie sabe todo el trabajo que hay detrás de un negocio así”, afirma José Vicente.

Y gracias a ese esfuerzo el Mesón Jose siempre ha funcionando a las mil maravillas, hasta el último día, pero José Vicente cree que ha llegado la hora de “descansar”. 

Tras la pandemia y un cúmulo de circunstancias personales José Vicente se replanteó su vida. “Pensé que es hora de disfrutar de mi familia, de estar tranquilo y descansar porque llevo trabajando desde los 14 años”, reitera.

La noticia del cierre sorprendió a los conquenses el pasado domingo 11 de enero y nadie se extrañaría si decimos que ha caído como un jarro de agua fría. “En apenas veinte minutos el teléfono se quedó sin batería de todas las llamadas y mensajes de incredulidad y cariño que recibí”, recuerda. Muchos no podían creerlo; otros entendieron la decisión y la respetaron pero todos coincidieron en que el Mesón José deja un vacío difícil de llenar.

Y es que por el local ha pasado “toda Cuenca”. Famosos, vecinos, amigos… pero sobre todo una clientela fiel que convirtió platos como la oreja a la plancha o las alpargatas de solomillo con cebolla en auténticos clásicos de la ciudad.

El local, por ahora, quedará vacío. No se alquila ni se traspasa, incluso deja la puerta abierta a volver: “Esto podría ser un hasta pronto”. 

Sin nuevos proyectos en mente, más allá de mantener abierto el María Mandiles junto a su hermana, queda el agradecimiento a los conquenses. “Gracias por todos estos años, por el apoyo y por la confianza”, es el mensaje que lanza José Vicente a Cuenca.