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La inversión extranjera pone el foco en la provincia de Cuenca

Cuatro empresas de capital extranjero ya operan en la provincia con cerca de 400 empleos creados, mientras otros cinco grandes proyectos están en desarrollo
La inversión extranjera pone el foco en la provincia de Cuenca
23/05/2026 - Eduardo M. Crespo

Hace apenas una década, el municipio conquense de Montalbo veía cómo su población se estancaba e incluso menguaba y cómo sus naves industriales quedaban completamente vacías tras el golpe de la crisis económica. Hoy, sin embargo, el pueblo ha superado los 740 habitantes, un centenar más de los que había entonces, ha reabierto la actividad en su polígono industrial y cuenta con inversiones internacionales que, aunque todavía en distintas fases, están cambiando su día a día y su dinámica económica.

“Hemos conseguido romper la tendencia de pérdida de población. En el colegio hay más de 50 niños y con la escuela infantil superamos los 60. Si no fuera por este movimiento económico, estaríamos probablemente con la mitad”, nos cuenta su alcalde, Carlos Muelas.

El cambio que ha experimentado el municipio ha sido fruto de un proceso. A comienzos de los años 2000, Montalbo vivió un primer desarrollo industrial que se truncó con la crisis financiera de 2008. Por aquella época, muchas empresas cerraron, pero dejaron tras de sí suelo urbanizado y naves que hoy vuelven a tener valor: “La crisis cerró muchas empresas, pero las infraestructuras seguían ahí y ahora se están reutilizando”.

Ese punto de partida ha sido clave para que nuevas compañías se hayan fijado en el municipio, con varias de capital extranjero. Entre las que ya operan destaca la multinacional china Kingfa, con unos 50 trabajadores, y Petralite Europa, que mantiene una plantilla cercana a la veintena. A ellas se suman proyectos en cartera como el de Xhianyou Chemical Co, que ya ha adquirido 45.000 metros cuadrados de suelo para una futura planta.

“Aquí hay estabilidad y eso es lo que están viendo las empresas que llegan a Cuenca”

Pero el movimiento en Montalbo va mucho más allá. Hay otras iniciativas en distintas fases que podrían ampliar ese impacto en los próximos años: “Hay inversores que ya han comprado suelo, otras están todavía en trámite o pendientes de licencias. El principal problema que tenemos es el suministro eléctrico. No hay suficiente potencia para abastecer todas estas inversiones”, matiza el alcalde.

La solución pasa por una subestación eléctrica cuya puesta en marcha se prevé, si se cumplen los plazos, para 2027. Hasta entonces, parte del desarrollo industrial dependerá de ese cuello de botella energético. Aun así, el impacto en la vida diaria ya es evidente. Montalbo cuenta hoy con supermercado, centro de salud con atención continuada, instalaciones deportivas o una escuela infantil de 0 a 3 años. “No se trata solo de que haya empresas, sino de que la gente se quede a vivir. Para eso es fundamental tener servicios”, subraya Muelas. El resultado es un municipio más dinámico, con movimiento constante de población.

Lo que ocurre en Montalbo no es un caso aislado. Forma parte de una tendencia más amplia en la provincia de Cuenca, donde la inversión extranjera empieza a consolidarse como motor económico. En la capital, la japonesa Sumitomo Electric ha puesto en marcha una planta que ya emplea a 111 trabajadores y prevé alcanzar los 350 cuando funcione a pleno rendimiento. En Tarancón, la italiana Fassa Bortolo ha generado en torno a 200 puestos de trabajo, consolidándose como uno de los grandes polos industriales recientes.

Desde la Diputación Provincial, este proceso se interpreta como el resultado de una estrategia coordinada. “Había un déficit claro de inversión extranjera y se ha trabajado para implicar a todos los actores en una misma dirección. Eso ha generado un clima de estabilidad que hoy es un factor diferencial”, explica el diputado de Emprendimiento y Reto Demográfico, Javier Cebrián.

Ese “clima de estabilidad” es uno de los argumentos que más valoran las empresas, junto a otros factores como la disponibilidad de suelo, los costes y la ubicación. En el caso de Montalbo, la proximidad a la A-3 y la existencia de suelo industrial preparado han sido determinantes. Pero también lo ha sido un elemento menos visible: la coordinación institucional.

“Las empresas valoran mucho que las administraciones estén alineadas y que haya cercanía. Poder reunirse con todas en poco tiempo facilita mucho las decisiones”, apunta el alcalde de Montalbo. Esa percepción coincide con la visión de la Diputación, que destaca la importancia de actuar de forma conjunta para atraer proyectos.

Sin embargo, el modelo también presenta desafíos. Además de la energía, la burocracia aparece como uno de los principales obstáculos. “Hay proyectos que se dilatan en el tiempo por los trámites administrativos y eso puede frustrar a los inversores”, reconoce Cebrián. A ello se suma otro problema emergente: la falta de mano de obra en algunas zonas, una paradoja en territorios históricamente marcados por la despoblación.

“Hemos frenado la pérdida de población. Sin este movimiento económico, tendríamos la mitad de niños en el colegio”

Pese a todo, los indicadores apuntan a un cambio de tendencia claro que invita al optimismo y a un futuro prometedor. El empleo crece, la población se estabiliza e incluso aumenta en algunos municipios, y la actividad económica se diversifica. En Montalbo, ese cambio se mide en cifras, con más habitantes, más niños y más empleo, pero también en sensaciones: naves industriales que vuelven a abrir y a estar activas, calles con más movimiento y servicios esenciales que se mantienen y se refuerzan.

Entre los proyectos en desarrollo en la provincia figuran una cantera de piedra caliza en Torrubia del Campo, impulsada por capital chino; nuevas plantas vinculadas al reciclaje industrial y proyectos energéticos que buscan implantarse en distintos puntos del territorio, también de capital asiático.

Pero es en el ámbito turístico donde se sitúa una de las apuestas más ambiciosas. En la sierra de Bascuñana, la empresa Toro Verde impulsa un complejo de ocio en plena naturaleza inspirado en modelos internacionales, con actividades vinculadas a la aventura y al turismo activo. El proyecto contempla la creación de alrededor de 400 empleos, lo que lo convertiría en uno de los mayores revulsivos económicos recientes de la provincia.

Sí. La provincia de Cuenca vive, hoy por hoy, un momento dulce e inédito en cuanto a inversiones extranjeras. Y en pueblos como Montalbo, esa realidad ya se traduce en empleo, actividad económica y expectativas de crecimiento.