Con tan solo 15 años ya supera todos los obstáculos con enorme soltura y es capaz de hacer saltos increíbles. Acompañado de su fiel MTB, Iker Garrido es la gran promesa de esta disciplina en Cuenca. El joven, formado en la escuela de Sendas de Cuenca y Rujamar Sports Team, apunta alto en el panorama nacional.
El joven potenció su talento a través de su padre, con quien comparte la pasión por la bicicleta: “Mi padre y unos amigos suyos practicaban este deporte. Fui probando, se me daba bien, me gustaba y cada vez fui a más. Empecé con cinco o seis años”, recuerda.
Al contrario de lo que le podría pasar a muchos, no se dejó vencer por las primeras caídas, sino que las aceptó como parte natural e inevitable del proceso. “Fue algo progresivo, de menos a más”, cuenta el joven, que le fue cogiendo el gusto a la adrenalina de este deporte.
Si bien lleva ya una década siendo un asiduo sobre dos ruedas, su aterrizaje en la competición nacional es reciente. Empezó hace tan solo dos años y ya acumula notables logros como un sexto puesto en el Campeonato de España de Enduro y un tercer puesto en la Copa de España –Bitem, Tarragona–. Resultados que respaldan la progresión que el joven mantiene en los últimos años.
Para llegar a estos resultados, Iker Garrido lleva a cabo una constante rutina de entrenamientos y gimnasio, algo que, evidentemente, compatibiliza con sus estudios. Una vez terminado el curso, tiene todavía más tiempo para entrenar: “Mentalmente hay que estar bien y también preparado físicamente. Las piernas lo son todo y hay que aguantar muy bien. Además, durante la carrera tienes que ir gestionándote y ser progresivo. El gimnasio me ayuda a no acabar tan cansado”, explica el conquense, consciente de la exigencia de una modalidad en la que cualquier error puede costar caro. Es por ello que la técnica, destaca, es muy importante.
En este sentido, Pau Gómez, monitor de la Escuela MTB de Sendas de Cuenca y Rujamar Sports Team, destaca el compromiso y la autonomía del joven al que, casualmente, impartió clases hace años en Alicante. A pesar de que en el enduro no se busca la plasticidad, Iker es capaz de lucirse con saltos como los whips o incluso backflips.
Con solo 15 años, Iker Garrido, de la Escuela Sendas de Cuenca y Rujamar Sports Team, se ha convertido en una de las grandes promesas del MTBCUENCA, UN LUGAR IDÓNEO
Buena parte de su evolución tiene que ver con el hecho de haberse criado en Cuenca, un paraíso para el MTB: los senderos de Casasola –minienduro–, el Cerro del Socorro –recorridos largos y técnicos– y el Valle de las Antenas –bajadas rápidas– son algunos de sus enclaves habituales, cuenta Iker.
Reconocido fan de Daniel Castellanos, quiere seguir sus pasos y llegar a lo más alto: “Me gustaría ser campeón de España, claro. Es un objetivo complicado y todavía queda mucho”, traslada el joven, mientras que su entrenador, Pau Gómez, recalca que está compitiendo de tú a tú contra corredores que disputan pruebas europeas y cuentan con muchos medios. El talento y la progresión del joven invitan al optimismo. Con la Escuela MTB en su mejor momento en cuanto a inscritos, tiene claro un mensaje para quienes quieran seguir sus pasos: “A los que les llame la atención, pero les dé respeto, les diría que prueben. Hay que empezar poco a poco e ir aumentando la dificultad”, anima.
El joven conquense sigue pedaleando con firmeza hacia un futuro que promete emociones fuertes para el mountain bike conquense.