El Sargal fue testigo ayer de la gran victoria del Rebi BM Cuenca ante Ademar León por 30 a 24. Resultado que denota el gran partido de los conquenses, algo que Lidio Jiménez, entrenador del equipo, apreciaba enormemente en sus declaraciones post partido.
“Es uno de esos días en los que uno se siente orgulloso de ser entrenador porque los chicos han entendido la idea y el planteamiento del partido a rajatabla. Tengo que darles la enhorabuena a los chavales porque han hecho un esfuerzo inconmensurable”, aprecia Jiménez, quien pone el foco en la defensa. “Marcando el ritmo desde ahí, que a la gente le cueste meternos goles, no regalar situaciones fáciles de gol… dejar a León con tan pocos goles habla del buen trabajo”, puntualiza.
Destaca varios nombres como el de Afonso, Juanpe, Aldini y el recién llegado Vini, así como el del portero Pedro Tonicher, quien ha hecho un partido “redondísimo”. Apunta Jiménez que es clave el hecho de que las lesiones les hayan dado un mínimo respiro, lo que les ha permitido entrenar y jugar con normalidad. “Cuando podemos entrenar, el equipo tiene capacidad para ganar este tipo de partidos”, manifiesta, al mismo tiempo que espera que la lesión de Perbela repercuta lo menos posible.
Agradece también la implicación de un Sargal tan metido de lleno como los jugadores. “Lo que más me está gustando es que recuperamos esa esencia, el campo estaba lleno y eso son cinco goles más cada partido, el equipo se veía muy arropado en cada acción”, aprecia, al mismo tiempo que le dedica esta victoria a Evaristo, quien está haciendo un “trabajo inconmensurable” en la sombra para que el Ciudad Encantada siga adelante.