El Rebi Cuenca se ha metido media permanencia en el bolsillo tras imponerse por 35 a 33 al Bada Huesca. No obstante, ese ‘media’ no es suficiente para el entrenador conquense, Lidio Jiménez, quien recalca el buen trabajo de los suyos, pero pide un último esfuerzo para sellar el objetivo de la temporada.
El técnico del Rebi Cuenca analiza que ha sido un partido “raro y complicado”, si bien acaba con buenas sensaciones dado que era uno de esos que “se tenía que ganar”. Traslada que sus jugadores han seguido a rajatabla el plan en ataque, si bien puntualiza que les ha costado ajustarse en defensa, algo que han corregido durante una segunda mitad en la que han podido recuperar balones y correr al espacio. “Ahí la diferencia”, traslada Jiménez, hablando de esos minutos en los que ha podido abrir brecha en el marcador.
Aunque la situación es “muy buena y óptima”, no quiere relajaciones. “No me fío”, traslada el técnico en alusión a la posibilidad de estar salvados ya. Lo que sí le permite al equipo es jugar “con tranquilidad”, algo que espera que ocurra en las próximas jornadas. Aprecia esta situación teniendo en cuenta, además, que hace unos meses el equipo estaba sufriendo debido a las muchas lesiones.
Su plan pasa ahora por recuperar a los jugadores lo antes posible, ya que el miércoles encaran un partido importante en Copa del Rey ante Logroño. “Nos ha tocado el equipo que mejor está jugando quitado el Barça. Un equipo fiable y que hace un grandísimo balonmano”, traslada Jiménez, quien augura un partido “bonito de ver”.