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leva desde los cinco años practicando orientación y reconoce que no imaginaba hasta dónde podía llegar. “Si me dicen que iba a llegar a categoría élite, habría dicho que era imposible, que lo dejaría antes”, asegura. Alba Muñoz del Campo es a día de hoy una de las grandes promesas nacionales de este deporte y, a pesar de su juventud, ya compite de tú a tú con las mejores del mundo a nivel internacional.
Su última experiencia le llevó hasta Mora, Suecia, donde no acabó completamente satisfecha a nivel deportivo, si bien le ha servido para seguir acumulando experiencia en élite, categoría en la que debuta este mismo año. El terreno sueco planteó varias dificultades técnicas y Alba finalizó en la 42ª posición, aunque si se atiende a la clasificación general de la temporada, recogió un diploma gracias al sexto puesto en categoría sub 23, confirmando que la deportista formada en el COMCU es una de las grandes promesas a tener en cuenta.
Alba Muñoz se ha estrenado en la categoría élite esta temporada, lo que le hace competir ante las mejores del mundoCRECIENDO POCO A POCO
Desde que empezase a competir internacionalmente en 2021, la joven ha ido introduciéndose poco a poco en la modalidad de bicicleta, y poco a poco, esta disciplina terminó ganando protagonismo para ella. En un deporte en el que cada segundo cuenta y un error en la toma de decisiones se penaliza mucho, la conquense destaca esa necesidad de combinar la capacidad física y la mental. “Si vas rápido con la bici te pasas los caminos. Es saber adecuar la velocidad a tu ritmo de lectura lo que importa realmente”, señala. Cabe destacar que la edad y la experiencia en la orientación en bicicleta juegan un papel fundamental y el rendimiento físico se alcanza de manera distinta a otros deportes, por lo que la joven de 21 años consigue posiciones muy meritorias a su edad.
Aunque actualmente vive en Madrid, tiene claro que Cuenca es fundamental en su preparación. En la provincia encuentra infinitas posibilidades para entrenar sobre la bicicleta, por lo que no duda en aprovechar cuando regresa a casa para ponerse a prueba sobre tierra conquense, especialmente en La Serranía y alrededores. “Tenemos muchos mapas al lado de casa y de buena calidad”, explica.
No es de extrañar, por tanto, que debido a ese entorno paisajístico y también por herencia familiar –Alba empezó en la orientación inspirada por sus padres–, también haya enganchado a su hermano por el camino. Su hermano Javier sigue sus mismos pasos y acaba de tener su primera experiencia internacional a la misma edad a la que lo hiciese Alba en su día.
La temporada todavía no ha terminado para la conquense, que ahora marca en rojo en el calendario el Campeonato de España que se disputará el último fin de semana de septiembre en Zaragoza. Espera reencontrarse con las buenas sensaciones que ya tuvo en el Ibérico, competición en la que se subió al podio. “Espero volver a hacerlo”, apunta con ambición. Más a largo plazo, y con tres años por delante en categoría sub-23, aspira a seguir consiguiendo diplomas en actuaciones individuales y no únicamente a través de la clasificación general.
Hace cinco años, la propia Alba habría considerado imposible este escenario. A día de hoy, tan emocionada como el primer día, reconoce que sigue “enganchada”.