Al igual que el grupo Barricada, Jorge Fernández lo ve todo “en blanco y negro”. No es para menos: la Copa del Rey enfrenta a dos equipos que han marcado su trayectoria, la UB Conquense y el CD Castellón, ambos vestidos con esos colores. Dos camisetas con las que guarda bonitos recuerdos tanto en lo deportivo como en lo personal y que ahora se cruzan en una eliminatoria que promete emociones en La Fuensanta.
“Es un partido especial, son dos clubes que han dejado huella en mí”, reconoce el ahora segundo entrenador del filial de la UB Conquense en vísperas del encuentro. Fernández admite que su vínculo con ambos clubes hace que el encuentro tenga mucho significado, aunque reconoce que cuando el balón eche a rodar, los sentimientos tendrán una dirección clara: “Tira más la tierra. Al Castellón le deseo todo lo mejor en el futuro, pero en este partido tiro más para casa”, reconoce entre risas.
Ha habido contrastes y altibajos en su historia con ambos clubes. Fernández recuerda su último partido en casa con el Conquense –temporada 2018/19–, que acabó con empate a 1 y con el descenso de la Balompédica. “La vida a veces es así: das dos pases atrás y tres hacia adelante”, resume. Precisamente, el combinado castellonense fue su próximo destino en una temporada que marchaba bien hasta la llegada de la pandemia. A pesar de ello, los albinegros conseguían el ascenso a Segunda División, alcanzando así el conquense el fútbol profesional.
“Fue una temporada bonita, aunque agridulce por el Covid y los estadios vacíos”, recuerda. Lamentablemente, también tuvo un coste personal, sufriendo en la recta final de la temporada una grave lesión de rodilla. “Pasé un momento malo con esfuerzo, sacrificio y dolores. Estuve un año recuperándome, jugué un par de partidos y después me di cuenta de que estaba pensando más con el corazón que con la cabeza. No pude continuar con el fútbol”, relata el conquense.
Un dato curioso es que el exfutbolista ya sabe lo que es enfrentarse al Castellón en Copa. Lo hizo en la campaña 2018/19, con victoria para los orelluts. De cara a este encuentro, todo es posible: “El Castellón está haciendo una temporada estupenda y son los favoritos, pero a un partido todo puede pasar. No hay que dar nada por perdido”, comenta Fernández, quien considera que la clave es afrontar la eliminatoria “desde la solidez defensiva”.
El conquense disputó en 2018 la última eliminatoria de Copa entre el Conquense y el Castellón, con victoria para los orelluts en CastaliaDEL CÉSPED AL BANQUILLO
Hoy en día, su presente está ligado al Conquense ‘B’, donde disfruta desde el banquillo –aunque también se sufre más, apunta–. Si bien reconoce que le habría gustado acabar su carrera como jugador en Cuenca, hoy trabaja en casa para facilitar la formación de las promesas blanquinegras. “Yo llegué al fútbol profesional con 29 años. El consejo que les diría es que no tiren nunca la toalla, que confíen en ellos mismos”, aconseja. El filial blanquinegro ocupa la tercera posición en Preferente y se suma a la lista de equipos de la estructura balompédica que está haciendo una gran temporada, como el primer equipo, la sección femenina o la categoría juvenil.
Con la ilusión de la Copa por delante y el deseo de vivir una gran noche en Cuenca, una auténtica fiesta del fútbol, Jorge Fernández se atreve incluso con un pronóstico y un deseo: “A raíz de esa solidez defensiva, un 1-0 para el Conquense y a la siguiente ronda”, concluye.