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Medioambiente

El valor invisible de los bosques de Cuenca

Cómo los servicios ecosistémicos impulsan la sostenibilidad y el desarrollo rural
El valor invisible de los bosques de Cuenca
16/11/2025 - Las Noticias

En los paisajes de Cuenca, donde los pinares centenarios, la Serranía y las vegas conforman un mosaico natural de enorme valor, late un recurso tan valioso como poco visible: los servicios ecosistémicos. Más allá de la madera, la resina o la miel, los montes conquenses ofrecen funciones esenciales que sostienen la vida y el bienestar humano, aunque su valor económico y social sigue siendo, en gran parte, invisible.

Para conocer su verdadero potencial, entrevistamos a Manuel Esteban Lucas Borja, Doctor Ingeniero de Montes, profesor de la UCLM e investigador vinculado a UFIL (Urban Forest Innovation Lab), quien lleva años estudiando cómo los servicios ecosistémicos pueden convertirse en una herramienta clave para la transformación sostenible de la provincia.

Sus reflexiones dibujan un escenario en el que la bioeconomía forestal se convierte en el eje de un nuevo modelo de desarrollo rural basado en el conocimiento, la innovación y la gestión forestal sostenible.

 

¿Qué son los servicios ecosistémicos y por qué importan?

Los servicios ecosistémicos son los beneficios directos e indirectos que la naturaleza ofrece a la sociedad: madera y otros recursos, agua limpia, aire puro, fertilidad del suelo, almacenamiento de carbono, regulación del clima y del ciclo hidrológico, conservación de la biodiversidad o control de la erosión. También incluyen valores culturales, educativos y recreativos.

“Un bosque diverso y multifuncional genera niveles óptimos de reciclado de nutrientes, almacenamiento de carbono, al tiempo que regula el ciclo hidrológico o el clima, u ofrece espacios para el recreo. Servicios todos ellos, sobre los que descansa el bienestar y la salud humana”, explica Lucas Borja.

Estos servicios constituyen la base de una sociedad sostenible. Su aprovechamiento responsable no solo impulsa la diversificación económica, sino que también puede generar incentivos a través de los Pagos por Servicios Ecosistémicos (PSE) y mejorar la productividad rural al reducir la dependencia de insumos externos.

 

Los montes de Cuenca: un laboratorio natural

Cuenca es un territorio privilegiado para liderar este cambio. Sus montes llevan más de un siglo gestionándose bajo principios de sostenibilidad. Producen madera, resina, piñones, plantas aromáticas, setas, miel y pastos, pero también ofrecen servicios ecosistémicos más allá del aprovisionamiento.

A ello se suma su valor cultural, recreativo y de regulación. “Los paisajes forestales de Cuenca, como los de la Serranía de Cuenca o el Parque Natural del Alto Tajo, ofrecen espacios para el recreo, el turismo rural y la educación ambiental, y tienen un destacado valor estético y patrimonial. Son el pulmón de la región y desempeñan un papel clave en la mitigación del cambio climático”, apunta Lucas Borja.

Todo ello convierte a Cuenca en un caso ejemplar donde se está activamente investigando cómo los servicios ecosistémicos pueden ser motor de empleo, conservación y desarrollo rural.

 

 

 Oportunidades y retos: de la teoría a la acción

 

La valorización y certificación de los servicios ecosistémicos es una de las oportunidades más reales para el desarrollo rural en Cuenca. “Las herramientas tecnológicas que manejamos hoy en día (por ejemplo, sensores remotos, drones o sistemas de información geográfica) junto a prácticas tradicionales y locales, ayudan a mejorar la eficiencia de la identificación y monitoreo de los indicadores y funciones del ecosistema”, explica Lucas Borja. Esta integración de conocimiento local y tecnología refuerza la cohesión social y la resiliencia climática de las zonas rurales.

Entre los instrumentos más transformadores destacan los Pagos por Servicios Ecosistémicos (PSE), mecanismos que recompensan a propietarios y comunidades por conservar ecosistemas que benefician al conjunto de la sociedad, desde la regulación hídrica hasta la captura de carbono o la biodiversidad. En la práctica, estos pagos pueden reconocer acciones como la prevención de incendios o la mejora de la gestión forestal sostenible. Para que estas oportunidades se materialicen, es necesario avanzar en cuatro frentes clave: 

*Identificación, Valoración y criterios técnicos claros, a partir de los cuales se cuantifiquen los servicios ecosistémicos según la realidad local.

*Marco legal e institucional estable, que garantice respaldo y continuidad a largo plazo.

*Asociación entre propietarios, para ganar escala y capacidad de negociación.

*Certificación de servicios ecosistémicos, para potenciar su comercialización.

Con la tecnología como aliada y el conocimiento tradicional como guía, Cuenca tiene ante sí la oportunidad de convertir la conservación ambiental y la gestión forestal en una fuente tangible de valor ambiental, económico y social.

 

 

UFIL: su papel para la  activación de los servicios ecosistémicos en Cuenca y Castilla-La Mancha

UFIL está desempeñando un papel clave en la transición hacia una bioeconomía forestal basada en los servicios ecosistémicos. Su modelo combina investigación, emprendimiento y experimentación sobre el terreno, generando conocimiento aplicable y nuevos modelos de negocio. El laboratorio trabaja en cinco líneas estratégicas: 

*Armonización normativa, para adaptar los proyectos al marco europeo, nacional y regional.

 *Investigación y medición, mediante metodologías que cuantifican los servicios ecosistémicos y sus impactos.

*Colaboración multi-actor, para fomentar la transferencia de conocimiento hacia las comunidades locales.

*Impulso del emprendimiento relacionado con la bioeconomía forestal.

*Aplicación práctica, con proyectos piloto que prueban la viabilidad real de estas estrategias.

Uno de los proyectos más destacados se desarrolla en el Monte de Utilidad Pública nº 106 “Los Palancares y Agregados”, donde se estudian servicios como mantenimiento de la biodiversidad, la retención de carbono, el control de la erosión, la regulación hídrica y el reciclado de nutrientes. “

El objetivo es valorar su contribución ambiental, reconocer su importancia económica y avanzar hacia su certificación y posible inclusión en programas de pagos por servicios ecosistémicos. Hasta ahora, se ha podido trabajar en el monte con diferentes servicios y esquemas de certificación, por ejemplo, se ha certificado con FSC la biodiversidad y  se está en camino de certificar otros servicios. También se ha trabajado el esquema PEFC”, explica Lucas Borja.

De este modo, UFIL demuestra en la práctica que la gestión sostenible puede generar valor y transformar la relación entre las personas y el territorio.

 La apuesta por los servicios ecosistémicos encaja plenamente en los objetivos de desarrollo rural y sostenibilidad de Castilla-La Mancha. A través de ellos, Cuenca puede fomentar el aprovechamiento responsable de sus recursos, diversificar los ingresos locales, impulsar la gobernanza participativa y consolidar un modelo donde la conservación es fuente de bienestar.

“Si Cuenca logra aprovechar plenamente los bienes y servicios que ofrecen sus ecosistemas forestales, Los servicios ecosistémicos que se generan en sus montes, podría convertirse en un modelo de gestión forestal y desarrollo rural sostenible, donde la gestión de montes y recursos naturales genere beneficios económicos, sociales y ambientales”, afirma Lucas Borja.

 

Del 17 al 19 de noviembre se celebrará en Cuenca un evento sobre Identificación, evaluación y certificación de servicios ecosistémicos a nivel de la UE para profundizar en estos temas y compartir experiencias

Con su enfoque práctico y colaborativo, UFIL demuestra que Cuenca reúne los recursos, el conocimiento y la capacidad para liderar este cambio. 

En esta línea, del 17-19 de noviembre se celebrará en Cuenca el evento “COLAB: Ecosystem Services Identification, Evaluation and Certification at EU Level”, con la colaboración de UFIL, un espacio para profundizar en estos temas y compartir experiencias. Un paso más para convertir los servicios ecosistémicos en una verdadera palanca de desarrollo sostenible en el territorio.