Sonrisas e ilusión que desafían al frío con la magia de los Reyes Magos
Ni el frío, ni los copos de primera hora de la mañana, ni el suelo mojado y algo resbaladizo consiguieron frenar la ilusión de los niños conquenses toda vez que la Cabalgata de Reyes Magos consiguió salir adelante y recorrer las principales calles de la ciudad entre aplausos, bufandas apretadas y manos enguantadas que se alzaban para saludar a Melchor, Gaspar y Baltasar.
Desde primera hora de la tarde, familias enteras comenzaban a ocupar las aceras desde Hermanos Becerril hasta Carretería para no perderse el cortejo real que traída de vuelta a Cuenca a Sus Majestades de Oriente.
El desfile, que ha repartido más caramelos que nunca entre niños y mayores, ha contado con la apertura del club de patinaje artístico Hoz del Júcar, así como los ritmos de las Sambas Colgadas, dando paso a las carrozas con tematizaciones navideñas como Papá Noel, muñecos de nieve, animales marinos o pastorcillos.
Además, se notó la presencia de la agrupación Spirit Dance de Alcázar de San Juan, que llenaron el desfile real de mucho baile, ritmo y acrobacia como sólo ellos saben hacer cada año en Carnaval.
Después, Melchor, Gaspar y Baltasar fueron abriendo gritos entre pequeños y mayores, reclamándole a Sus Majestades regalos de última hora como un patinete o pidiéndole el décimo del Sorteo del Niño premiado para mañana.
La Cabalgata concluyó sin incidentes reseñables y con una sensación compartida tanto por haber vivido una edición diferente, marcada por la meteorología, pero también por el esfuerzo conjunto llevado a cabo entre asociaciones y Ayuntamiento para que la tradición no se detuviera en una tarde tan mágica como esta. Después, el Centro Cultural Aguirre se llenó de niños en la recepción real que ofrecieron a los peques más rezagados.