Isidoro Gómez Cavero, una vida al servicio de Cuenca
Hay personas cuya trayectoria acaba unida inevitablemente a la historia de una ciudad. Es el caso de Isidoro Gómez Cavero, que será reconocido como Hijo Predilecto de Castilla-La Mancha en el marco de los actos del Día de la Región que se celebrarán el domingo 31 de mayo en su hogar, Cuenca. Y es que su vida ha estado marcada por su vocación sanitaria, implicación social, espíritu deportivo y firme compromiso con la transformación de la ciudad.
El conquense ejerció la medicina durante más de 30 años, labor que le permitió establecer un contacto directo con la ciudadanía, donde se caracterizó por su perfil cercano. Varias generaciones de vecinos de la ciudad han pasado por su consulta, lo que ha hecho de Gómez Cavero una figura muy querida. Dicha experiencia profesional fue determinante a la hora de entender posteriormente su gestión institucional.
Su llegada a la política se produjo con la creación y liderazgo de Cuenca nos Une, formación local con la que obtuvo representación en el Ayuntamiento y desde la que desempeñó un papel clave en la gobernabilidad municipal. Como segundo teniente de alcalde, ha asumido responsabilidades relevantes dentro del equipo de Gobierno y ha participado de manera directa en la definición de los principales proyectos estratégicos del mandato. Especial incidencia hizo en el urbanismo y reorganización del centro de la ciudad, siendo la primera lanza y gran defensor de la reforma integral de Carretería, la cual entiende como eje vertebrador de un nuevo modelo de ciudad más accesible, moderna y orientada a la actividad comercial y social.
ESPÍRITU DEPORTIVO
Paralelamente a su actividad institucional, Gómez Cavero es un buen conocido del mundo deportivo por su vinculación con el Balonmano Ciudad Encantada. Ya había ejercido como médico del club en los 90 y en 2011 decidió asumir las riendas de la presidencia durante un periodo delicado. En ocasiones, ha invertido desde su propio patrimonio para mantener a flote al club de sus amores. Su gestión, marcada por la estabilidad y la confianza en jugadores jóvenes, ha llevado a otra dimensión al Ciudad Encantada. De su mano han llegado los años dorados de la entidad, consolidándose en la élite del balonmano español, logrando clasificaciones europeas, subcampeonato de Copa del Rey y también de ASOBAL… hitos que han proyectado a Cuenca hacia el exterior y que le llevan a ser considerado ampliamente el “mejor presidente de la historia del club”, tal y como han recalcado varias figuras relacionadas a la entidad a lo largo de estos años. Como él ha señalado en numerosas ocasiones entre risas, ha sido el presidente más antiguo de ASOBAL, “que no el más viejo”, puntualiza.
Incluso durante la enfermedad que marcó la última etapa de su vida pública, Gómez Cavero nunca ha querido perder el vínculo con Cuenca ni con los proyectos que había impulsado, estando así muy pendiente de la evolución de la gestión local y también del Ciudad Encantada.
El merecido nombramiento de Gómez Cavero como Hijo Predilecto distingue su cariño hacia la ciudad –desde la medicina, política y deporte– y la impronta que deja gracias a su cercanía, compromiso social y capacidad de liderazgo.