El nuevo Hospital Universitario ya atrae pacientes de otras provincias
El Hospital Universitario de Cuenca ya es una referencia en Castilla-La Mancha para ciertas pruebas diagnósticas y, de hecho, ya hay pacientes que están llegando a Cuenca derivados de otras provincias como la de Albacete.
Así lo ha asegurado el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros, destacando que “Cuenca está abierta de par en par a tantos pacientes como deseen venir y a tantos clínicos como deseen derivarlos”.
Y es que, según ha explicado Ballesteros, uno de los cambios más llamativos se sitúa en el área de Medicina Nuclear. El antiguo hospital contaba únicamente con una gammacámara, mientras que el nuevo centro dispone ya de un servicio completo con tecnología de última generación, incluido un equipo de PET-TAC. “Ayer hicimos diez PET-TAC, de los cuales cuatro fueron para pacientes de fuera del área sanitaria de Cuenca, por ejemplo enfermos de próstata que venían desde Albacete”, ha indicado.
El gerente ha resaltado también el papel de la resonancia magnética con inteligencia artificial, una máquina única en España que ya funciona como recurso de referencia regional. Según ha explicado, en el HUCU se están realizando resonancias cardíacas, de mama y artroresonancias “a un ritmo impresionante”, tanto para ciudadanos de Cuenca como para pacientes remitidos desde otras áreas de la región. “Nuestra resonancia está trabajando mucho para muchos pacientes de otras áreas que lo requieren”, ha dicho orgulloso.
En el campo de la Cardiología intervencionista, Ballesteros ha recordado que desde 2019 se venían realizando cateterismos cardíacos en una sala mixta de hemodinámica dos días a la semana, lo que ha permitido evitar desplazamientos a otros hospitales a unos 2.000 pacientes.
Con la puesta en marcha del nuevo hospital, ha recordado que Cuenca contará con una sala específica de hemodinámica cardíaca que trabajará cinco días a la semana y pasará a denominarse de intervencionismo cardíaco, además de otra sala destinada en exclusiva a radiología intervencionista.
“El crecimiento en cartera de servicios está siendo exponencial”, ha señalado el gerente, que ha citado ejemplos como la creación de una unidad de inmunoterapia en Alergología. Esta unidad ya está realizando desensibilizaciones y provocaciones alérgicas complejas que antes obligaban a derivar a los pacientes fuera del área sanitaria de Cuenca, ha explicado.
En Urología, Ballesteros ha destacado la incorporación del láser Tulio para el tratamiento de los cálculos del tracto urinario, así como la próxima puesta en marcha de la urodinamia, “una prestación nueva que va a revolucionar la dinámica del servicio”. Ha añadido que estos avances están sirviendo también de escenario formativo para estudiantes de Ingeniería Biomédica, que ya han podido presenciar prácticas con esta tecnología.
REDUCCIÓN DE LISTAS DE ESPERA
El gerente ha insistido en que este crecimiento no se está traduciendo en un aumento de las listas de espera. “Cuando alguien crece exponencialmente en prestaciones, lo normal sería que las listas de espera se dispararan, y aquí no está sucediendo”, ha señalado. Según ha enfatizado, esto se debe a la combinación de una gran actividad por parte de los clínicos y al refuerzo de plantilla que está recibiendo el Hospital Universitario.
ONCOLOGÍA RADIOTERÁPICA
Mirando al corto plazo, Ballesteros ha recordado que la Oncología Radioterápica pública llegará también a Cuenca. Ha explicado que, si se cumplen los plazos marcados, la previsión es que el servicio de radioterapia pueda estar operativo entre enero y febrero de 2026. “Llevamos años trabajando para que los tratamientos oncológicos más complejos puedan hacerse aquí, sin obligar a los pacientes a desplazarse a otras provincias”, ha indicado.
Del mismo modo, ha recordado que una vez calibrado el acelerador líneal, tiene que ser el Consejo de Seguridad Nuclear quien de la autorización final para poner en marcha toda la alta tecnología sanitaria del servicio, y hacer pruebas previas con maniquíes.
“De la A a la U, todos los servicios están experimentando incrementos en capacidad resolutiva y en calidad asistencial”, ha resumido el gerente, que ha insistido en que el objetivo es dejar de derivar pacientes fuera y, al mismo tiempo, atraer más enfermos de otras áreas sanitarias, convirtiendo a Cuenca en un auténtico centro de referencia.