Flores y recuerdos para los ausentes
Un año más, el cementerio municipal del Santísimo Cristo del Perdón se ha llenado de flores y recuerdos con motivo del Día de Todos los Santos. Desde primera hora de la mañana, cientos de conquenses han acudido al camposanto para visitar las tumbas y nichos de sus familiares y seres queridos, en una jornada marcada por la tradición y la memoria de quienes ya no están.
El buen tiempo ha acompañado a las familias durante la visita, aunque el fresco se ha dejado notar en algunos momentos. Con ramos y centros de flores en las manos, muchos han recorrido los caminos del cementerio hasta llegar al lugar donde descansan sus allegados. Allí han limpiado con cariño las lápidas, colocado flores nuevas y dedicado unos minutos al recuerdo de los suyos.
Claveles, rosas, crisantemos y otras flores han aportado color al camposanto en una jornada en la que también se han repetido las conversaciones en voz baja, los saludos entre conocidos y los instantes de recogimiento.
Entre quienes no han faltado a la cita se encuentra Segunda Sánchez, de 71 años, que visita el cementerio en estas fechas desde que tiene memoria. Una costumbre que aprendió de sus padres y que ahora comparte con su hija mayor.
“Mis padres ya tenían la costumbre de tener la lápida familiar siempre limpia y de visitar el cementerio casi todos los domingos y yo venía con ellos en el autobús. Esa costumbre la he heredado de mi madre y mi hija mayor de mí”, nos cuenta.
El pasado miércoles acudió al Camposanto de Cuenca para llevar flores nuevas y este domingo ha regresado acompañada de su hija. “Hoy vengo con mi hija porque es un día en el que hay que estar con ellos”, explica.
A unos metros de allí, Joaquín pasea por el cementerio conquense y se detiene ante algunas de sus sepulturas. “Me gusta detenerme en algunas lápidas y nichos porque este cementerio es bonito. Hay dedicatorias que me emocionan mucho y cuando vendo vengo vuelvo a releerlas”.
Como Segunda y Joaquín, muchas otras personas han vuelto a cumplir hoy con la visita de Todos los Santos. Algunas lo han hecho en familia y otras en solitario, pero todas han llevado hasta el cementerio el recuerdo de los que ya no están.
El cementerio municipal mantiene este domingo horario ininterrumpido de 9:00 a 18:00 horas, una apertura que también se prolongará durante el lunes 2 de noviembre. Ese día, el obispo José María Yanguas oficiará la tradicional misa de Difuntos a las 16:30 horas.