DIPUTACIÓN CUENCA CONCURSO FOTOGRÁFICO
Es noticia en Cuenca: Grupo Municipal Popular Movilidad Vivienda en Cuenca Terrenos de Adif Obras

El Hospital Universitario de Cuenca abre sus puertas al futuro de la medicina

Diez estudiantes de sexto de la Facultad de Medicina de Albacete, la mitad conquenses, son desde este lunes los primeros alumnos de esta carrera que se forman en el HUCU
El Hospital Universitario de Cuenca abre sus puertas al futuro de la medicina
Los primeros estudiantes de medicina del HUCU en el hall principal. Foto: Rubén Marco
05/10/2026 - Rubén M. Checa

Los pasillos del Hospital Universitario de Cuenca han estrenado este lunes un acento nuevo toda vez que diez estudiantes de sexto curso de la Facultad de Medicina de Albacete, de la Universidad de Castilla-La Mancha, han comenzado aquí el último tramo de su formación, ese que separa definitivamente las aulas de la consulta.

Son los primeros alumnos de Medicina que hacen prácticas en un centro que lleva poco más de un año en funcionamiento y que, de algún modo, empieza ahora a hacer honor completo a su apellido de universitario.

La jornada ha arrancado con una reunión de bienvenida en la que les han presentado el hospital por dentro, y de ella han salido con la sensación de haber acertado.

El grupo se reparte a partes iguales entre dos ciudades. Cinco han crecido en Cuenca capital y regresan a casa tras cinco cursos académicos fuera de casa; los otros cinco son de Albacete y han decidido, por primera vez, alejarse de ella. La propuesta les llegó hace unos meses y no a todos les costó lo mismo decir que sí. "Soy muy conquense, así que cuando nos ofrecieron la oportunidad estuve encantado de venir", cuenta uno de ellos, que no ha necesitado pensárselo demasiado.

Para quienes llegan desde Albacete, el viaje tiene algo de primera mudanza. "Hemos nacido allí y no hemos salido de casa, porque el hospital y la universidad los teníamos al lado", detalla una de las alumnas albaceteñas. Salir de la zona de confort, conocer otra ciudad y formarse en un entorno distinto, sin irse demasiado lejos, ha pesado tanto como cualquier argumento académico: "Está cerquita y tenemos muchas ganas".

Aunque también hay razones de peso en lo estrictamente formativo, y tienen que ver con la aritmética. En la Facultad de Albacete cada promoción ronda los 120 alumnos, y en su hospital de referencia las prácticas se comparten con estudiantes de todos los cursos. "Allí, si vas a un quirófano en sexto, seguramente coincidas con alguien de quinto, posiblemente con alguien de cuarto o de tercero. Aquí, en cambio, tienes la oportunidad de verlo tú solo", explica uno de sus compañeros.

Y es que, ·menos gente alrededor de la mesa de operaciones significa más preguntas respondidas, más casos vistos de cerca y más ocasiones de que alguien se detenga a explicar el porqué de cada decisión”.

En Cuenca, hasta ahora, las únicas batas de estudiante que se veían por los pasillos eran las de Enfermería. Ese hueco es precisamente lo que les terminó de convencer. "Vimos que aquí no había estudiantes de Medicina, que teníamos como un nicho, una oportunidad", reconoce otro de los alumnos, que añade un motivo más íntimo: después de cinco años en Albacete ya conocían de memoria todos sus servicios, y les apetecía descubrir cómo se trabaja en un hospital diferente.

Ser tan pocos tiene, además, una consecuencia que va más allá de lo docente. Los diez confían en que el trato sea cercano, casi doméstico, y esperan que el hospital los acoja "como una familia".

Dos alumnas conquenses reconocen que su decisión no fue inmediata. Volver precisamente en el último año, y hacerlo además como pioneras, sin referencias de promociones anteriores, generaba algunas dudas al principio. "Pero valorándolo, nos merecía la pena", explica una de ellas. A la ilusión de regresar se suma la necesidad de cambiar de aires después de cinco años lejos, de salir de lo conocido y de rodearse de gente nueva en el tramo final de la carrera.

Hay, también, una pequeña paradoja en su vuelta. El hospital que tienen a unos minutos de casa es, para ellas, casi tan desconocido como para sus compañeros de Albacete. "Aunque seamos de aquí, tampoco conocemos mucho el HUCU", admite su compañera, que espera aprovechar estos meses para aprender cosas nuevas y descubrir por dentro un edificio que hasta ahora solo conocía desde fuera.

Durante este curso, además de las rotaciones obligatorias, cada uno pasará por las especialidades que ha elegido. Una de las estudiantes conquenses estará en Endocrinología y Oftalmología, mientras que entre sus compañeros se reparten Medicina Interna y Cirugía General, Neurología y Cirugía Maxilofacial, o Traumatología y la Unidad de Cuidados Intensivos. Un mapa amplio del hospital que les permitirá asomarse a casi todas sus plantas antes de enfrentarse al MIR.


Etiquetas:

HUCU